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CUANDO TERMINE EL VERANO, NO VACÍES TU PISCINA

CUANDO TERMINE EL VERANO, NO VACÍES TU PISCINA


El agua del vaso puede mantenerse durante cinco años, por lo que vaciarla cada año supone malgastar miles de litros que podrían volver a usarse

Durante los meses de verano, la piscina es uno de los lugares preferidos para disfrutar del tiempo de descanso y combatir las altas temperaturas. Los afortunados que disponen de una en su casa o comunidad de vecinos sabrán que, para conservarla, hay que realizar un mantenimiento continuo no solo del vaso, sino de las tuberías, la bomba, los dispositivos de depuración y, por supuesto, del agua.

Pero ¿qué hacemos con nuestra piscina cuando llega el fin del periodo estival, del calor y del buen tiempo? No son pocos los propietarios y las comunidades de vecinos que la dejan a su suerte. Sin duda la opción más eficiente es revestir el vaso durante el invierno para mantener la piscina protegida. Y es que si optamos por vaciarla, realmente estaremos tomando una decisión que nos conducirá a desperdiciar grandes cantidades de agua y, por consiguiente, a gastar más dinero.

Siempre podemos adecuar nuestra piscina para que aguante las épocas en las que no se utiliza. Así le daremos una segunda oportunidad al agua, manteniéndola en buenas condiciones hasta el siguiente verano. Los expertos aseguran que, a menos que se tengan que realizar reparaciones en la pintura o juntas del propio vaso, lo mejor es no vaciar la piscina. Incluso tenerla llena de agua puede ayudar a protegerla en invierno. Hay que tener en cuenta que, si se vacía, la presión de la tierra que la rodea ya no será contrarrestada por la presión del agua, lo que puede hacer que las paredes se agrieten, creando un problema muy serio.

Del mismo modo, el agua ayuda a aislar y proteger las paredes de la piscina contra la suciedad y las inclemencias del tiempo. De manera que, si el agua está libre de algas, moho u otro tipo de bacterias, y los niveles de cloro (entre 1 y 3 ppm.) y de pH (entre 7,2 y 7,6,) son los adecuados, podremos conservar el agua durante 5 años.

Por otro lado, colocar una cubierta solar (tanto en los meses de verano como en los periodos de inactividad) reduce la evaporación del agua. Con este simple gesto estaremos consiguiendo reducir la evaporación del agua del vaso hasta en un 70 %. Además, la lona de protección evitará la caída de materia orgánica en su interior.

Reutilizar el agua de la piscina comporta importantes beneficios: evitamos gastar agua potable para usos lúdicos y la preservamos para los más importantes, como el abastecimiento a la población. Dado que el agua es un recurso limitado, el aprovechamiento del agua de la piscina para la temporada siguiente adquiere un valor incalculable, sin olvidar que cuanto más cuidado mantengamos el vaso durante el invierno, más fácil, rápida y económica será la puesta en marcha de la piscina con la llegada del buen tiempo.


Cubre tu piscina durante el invierno para mantenerla protegida

¿CADA CUÁNTO HAY QUE LAVAR LAS TOALLAS DE BAÑO?

¿CADA CUÁNTO HAY QUE LAVAR LAS TOALLAS DE BAÑO?


No es necesario lavar las toallas tras cada uso: cuando en un hotel las colgamos en el toallero, le indicamos al servicio de limpieza que seguiremos usándolas, un gesto que contribuye a reducir el gasto de agua

Cuando iniciamos nuestras vacaciones, una de las sensaciones más placenteras es desbloquear la puerta de la habitación del hotel y ver que en su interior todo está perfectamente colocado, dispuesto para nuestro uso y disfrute. En el baño, entre los elementos que nunca faltan siempre está un nutrido set de toallas, lo cual se agradece, pues tener que cargar con las propias desde casa sería un engorro.

El quid de la cuestión reside en cómo hacer un uso coherente de esas toallas que el primer día cuelgan impolutas en el hotel o apartamento. No es de extrañar (quien esté libre de culpa que tire la primera piedra) que, aprovechando la comodidad que ofrece el servicio hotelero, queramos disponer cada día de toallas limpias, a sabiendas de que su reposición será casi inmediata. La norma, muchas veces no escrita, dicta que, si el huésped desea que le cambien las toallas, debe colocarlas en el suelo o dentro de la propia bañera/ducha. Sin embargo, si en nuestra casa no lavamos las toallas a diario, ¿por qué habríamos de demandarlo así en un hotel?

Huelga decir que estaríamos en nuestro derecho, pero en el fondo, podemos pasar sin hacerlo, pues no es necesario que tras cada uso reclamemos toallas limpias. Si se cuelgan las usadas en su correspondiente toallero, estaremos indicando al servicio de limpieza que seguiremos usándolas, un gesto que muchos alojamientos fomentan y agradecen. A la postre, actuar de este modo significa reducir el número de lavadoras que debe poner el hotel. Esto es, menguar su gasto de agua.

Ahora bien, la preguUsa sistemas automáticos de riegonta del millón es: entonces, ya sea en casa o no, ¿cada cuánto conviene poner a lavar nuestras toallas? Lo cierto es que no existe una respuesta firme y consensuada al respecto.

A grandes rasgos, podemos afirmar que las toallas o los albornoces no deben pasar más de una semana sin visitar la lavadora. Por otro lado, tras su utilización para el secado del cuerpo, es apropiado colgarlas en un lugar ventilado (si es en un tendedero al aire libre, aun mejor) para evitar que conserven la humedad. Mantenerlas lo más secas posible es la clave del asunto.

Volviendo al tema de su lavado, los más pulcros indican que cada dos o tres días es lo idóneo para eliminar el olor a humedad. No obstante, en términos de higiene (como hemos apuntado antes) es posible estirar el tiempo de uso continuado hasta los 7 días, según apuntan algunos alergólogos.


Se puede estirar el uso continuado de las toallas hasta los 7 días

VIAJE A LOS ORÍGENES DEL CANAL DE ISABEL II

VIAJE A LOS ORÍGENES DEL CANAL DE ISABEL II


Cada 24 de junio celebramos el aniversario de la traída de las aguas del río Lozoya a la capital, una proeza de la ingeniería que cambió por completo la historia de Madrid

Que salga agua cada vez que abrimos el grifo es algo que en nuestros tiempos entendemos como cotidiano, para nada fuera de lo común. Sin embargo, hasta hace apenas 200 años la escasez de agua era uno de los principales problemas de Madrid, que impedía que la ciudad creciese y amenazaba su futuro como capital de España. Hay que remontarse hasta la primera mitad del siglo XIX para encontrar la solución a este problema. 

Por aquel entonces, Madrid tenía más de 220.000 habitantes que aún se abastecían a través de los viajes del agua, unas captaciones subterráneas que eran insuficientes para esa población (proporcionaban uno 7 litros por habitante al día). Además, la ciudad comenzaba a padecer importantes problemas de salubridad por la falta de limpieza y la escasez de agua.

Tras varios años recabando proyectos que paliasen esta escasez, el extremeño Juan Bravo Murillo, presidente del Consejo de Ministros bajo el reinado de Isabel II, encargó la obra de traída de las aguas a los ingenieros Juan Rafo y Juan de Rivera. Ese es el germen de nuestra empresa, que fue creada mediante el Real Decreto el 18 de junio de 1851. En el decreto se disponía la construcción de un embalse y de un canal de más de 70 kilómetros de longitud que llevase hasta Madrid el agua del río Lozoya. La traída de las aguas se materializó el 24 de junio de 1858

Desde su planteamiento inicial, el proyecto para abastecer de agua a Madrid supuso todo un reto: se decidió levantar una presa de gravedad de 27 metros de altura y 72,4 metros de longitud, el Pontón de la Oliva, además del mencionado canal para transportar el agua y de un depósito de 48.000 metros cúbicos. El proyecto se planificó con tanto margen que era más que suficiente para abastecer a cinco veces la población existente en ese momento.

El 11 de agosto de 1851, el rey consorte, Francisco de Asís, colocó la primera piedra de la presa del Pontón de la Oliva, dando inicio oficial a las obras. En su momento, la construcción de la presa y el canal fue la mayor obra hidráulica de Europa (se necesitó el trabajo de 2.000 obreros). Aunque en su época se le tachó de fantástico, el proyecto tenía tal visión de futuro que, en la actualidad, siguen funcionando algunas de las instalaciones originales.

Sea como fuere, las obras llegaron a buen puerto. La ceremonia de la llegada de las aguas hasta la calle ancha de San Bernardo, donde se instaló una fuente con un surtidor de gran altura, se vivió con auténtico entusiasmo. Con la ciudad engalanada para la ocasión, tuvo lugar una verbena festiva donde la reina Isabel II y su comitiva fueron aclamados por el pueblo madrileño. Las abundantes y claras aguas del Lozoya cambiaron totalmente la vida en la ciudad y propiciaron su desarrollo: se crearon fuentes y parques públicos, las calles pasaron a estar más limpias y descendió muy considerablemente el número de epidemias y enfermedades.

<p>Fuente de la calle ancha de San Bernardo.</p>

Fuente de la calle ancha de San Bernardo.


El 18 de junio de 1851 se aprobó la creación del Canal de Isabel II

LA TARIFA SOCIAL SIGUE CRECIENDO

LA TARIFA SOCIAL SIGUE CRECIENDO


Hemos ampliado nuestra tarifa social para que las personas viudas y los perceptores de la Renta Activa de Inserción también puedan beneficiarse de las bonificaciones en la factura del agua

Hace tiempo que nuestra tarifa social cumplió la mayoría de edad. Desde que en 1996 se creara una bonificación en la factura del agua destinada a las familias numerosas, las ayudas proporcionadas por Canal no han parado de crecer. A medida que han transcurrido los años, cada vez un abanico más amplio de la población se ha podido ir beneficiando de unas bonificaciones que contribuyen a hacer la factura más asequible. 

Ya a lo largo de 2018, la cantidad de facturas bonificadas se incrementó en casi cinco mil, cerrando el curso con 46.306 contratos adscritos a las bonificaciones por familia numerosa, vivienda numerosa o exención social. Bajo esta última variante se han visto beneficiados distintos colectivos: perceptores de la Renta Mínima de Inserción, perceptores de pensiones no contributiva, entidades sin ánimo de lucro, así como personas que acreditan no poder hacer frente a los recibos -mediante informe emitido por un trabajador social-. En total, sumando todas las tipologías existentes, el año pasado destinamos 2,81 millones de euros a la aplicación de estas bonificaciones sociales.

La previsión es que los importes bonificados continúen creciendo. Más aún teniendo en cuenta que acabamos de incorporar dos nuevos colectivos al grupo de beneficiarios de la tarifa social. Por un lado, los perceptores de una pensión por viudedad cuyos ingresos no superen los 14.000 euros; por el otro, los perceptores de la Renta Activa de Inserción.

La bonificación por viudedad supone una reducción del 50 % en la cuota fija del recibo del agua y de ella podrán beneficiarse hasta 200.000 clientes. A su vez, su aplicación contribuye con las estrategias definidas por la Comunidad de Madrid para mejorar las condiciones de vida de las personas mayores en la región.

Por su parte, la bonificación por Renta Activa de Inserción está destinada a los desempleados con especiales necesidades económicas y dificultad para encontrar un empleo. Supone la reducción de un 50 % en la cuota de servicio fija y la gratuidad de hasta 25 metros cúbicos de consumo en cada bimestre.

CERCANÍA AL USUARIO Y TRATO PERSONALIZADO 

Detrás de los miles de contratos bonificados se encuentra nuestro equipo de trabajadores sociales. Son ellos quienes reciben y resuelven las solicitudes de bonificación, divulgan la tarifa social en su más amplia acepción y dispensan una atención personalizada a los usuarios en situación de especial exclusión. Solo durante el año 2018 atendieron presencialmente a 884 clientes que, por sus circunstancias particulares, requerían de un trato especial. 

Esta iniciativa surgió en marzo de 2017 con tres objetivos primordiales: integrar a los clientes en situación vulnerable, ampliar el número de contratos bonificados y proyectar externamente la tarifa social a través de las relaciones con otros actores. 

Desde su creación, este equipo ha realizado 33 visitas a centros sociales, donde han mantenido reuniones con los profesionales que trabajan en estas instituciones. Igualmente, han visitado 75 municipios y 8 asociaciones, sin olvidar el contacto entablado con la Agencia de la Vivienda Social y con la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid

Además de las funciones vinculadas con las bonificaciones en la factura, nuestros trabajadores sociales cumplen con otro cometido no menos importante: orientar al cliente sobre el provecho de realizar un consumo responsable y de revisar la instalación interior de la vivienda. En este sentido, ofrecen consejos y herramientas para mejorar la eficiencia en el consumo de agua. 


En 2018, la cantidad de facturas bonificadas se incrementó en casi cinco mil, cerrando el curso con 46.306 contratos

LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL EN CANAL DE ISABEL II

LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL EN CANAL DE ISABEL II


Estamos potenciando la implantación de soluciones de I+D+i basadas en las nuevas tecnologías, entre las que destaca el desarrollo de un nuevo sistema de telelectura de contadores

Siguiendo la hoja de ruta marcada por la línea 9 de nuestro Plan Estratégico, en Canal de Isabel II estamos reforzando la apuesta por los proyectos basados en la investigación, el desarrollo y la innovación. El contexto actual exige a la vanguardia en las nuevas tecnologías y buscarles utilidades en todos los campos, motivo por el cual, estamos impulsando la implantación de las tecnologías más modernas con el fin de desarrollar nuevos servicios y de ser más eficientes en los procesos que llevamos a cabo. 

En cualquier caso, en lo que respecta a la transformación digital, no partimos de cero, sino que durante los últimos tiempos hemos podido recorrer un buen trecho. Sin ir más lejos, llevamos más de una década estudiando el uso de tecnologías avanzadas de telelectura de contadores que mejoren nuestra actividad comercial y el servicio que prestamos a los clientes en la Comunidad de Madrid. 

Actualmente, estamos desarrollando un proyecto piloto para estandarizar un sistema de telelectura de contadores de agua utilizando nuevas técnicas en las telecomunicaciones. Se trata de la primera experiencia de esta envergadura que se desarrolla en España y en la que participan las principales operadoras de comunicaciones, así como fabricantes de contadores. 

Esta iniciativa nos permitirá ofrecer a los clientes información completa y detallada sobre sus consumos, detectar posibles incidencias o pérdidas de agua en instalaciones interiores e incrementar la eficiencia en la gestión y explotación de su red de distribución.

AUTOMATIZACIÓN Y SOLUCIONES ROBÓTICAS

Tampoco hay que olvidar las tecnologías de automatización y las soluciones robóticas aplicadas al ciclo del agua, a las que en Canal también les concedemos un notable protagonismo. De hecho, gracias a los avances de las nuevas tecnologías de comunicaciones, muchas de las instalaciones de la empresa cuentan con funcionalidades que hubieran sido impensables hace veinte años.

La automatización en su máximo esplendor pronto será una realidad en la depuradora de Arroyo Culebro Cuenca Baja, donde, entre otras cosas, se pondrá simular el comportamiento de la planta antes de poner en funcionamiento determinados procesos. Además, posibilitará el control remoto, la analítica de datos, el mantenimiento predictivo o la optimización de las operaciones desde todos los puntos de vista, también el energético. 

Del mismo modo, en la Estación de Bombeo de Agua Residual de Boadilla se está desarrollando un proyecto piloto que dotará a la instalación, entre otras aplicaciones, de inteligencia artificial, realidad aumentada y gestión remota de procesos, funcionalidad que se está extendiendo en más tipos de infraestructuras: pozos, elevadoras de agua potable, recloradoras, etc. 

Así las cosas, estamos detectando procesos del ciclo del agua que pueden ser beneficiarios de soluciones basadas en las TIC o la robótica. De hecho, uno de nuestros objetivos estratégicos consiste en implementar 15 iniciativas de este tipo para el año 2022. Algunas ya están siendo aplicadas. Por ejemplo, en la explotación se ha integrado un robot subacuático que permite ver con gran nitidez el fondo de los depósitos, el estado de las armaduras de los decantadores de las ETAP y otros elementos sumergidos con válvulas y compuertas.


El sistema de telelectura de contadores de agua ofrecerá a los clientes una información más completa y detallada

NUEVOS PARQUES EN CHAMBERÍ: ABRIENDO ESPACIOS PARA LOS VECINOS

NUEVOS PARQUES EN CHAMBERÍ: ABRIENDO ESPACIOS PARA LOS VECINOS


Atendiendo las demandas de la ciudadanía, nos hemos embarcado en una fase marcada por la apertura pública de espacios: al parque Ríos Rosas, inaugurado recientemente, se le sumará una nueva zona verde en Bravo Murillo y la enorme remodelación del parque Tercer Depósito

Cobijado por el Depósito Elevado de Santa Engracia, el recientemente inaugurado parque Ríos Rosas aparece en el paisaje de Chamberí como un pequeño oasis entre tanto ladrillo. Este distrito es uno de los que cuentan con menos zonas verdes por habitante en toda la capital, por lo que el nuevo jardín viene a paliar de alguna manera esta carencia. Sobre todo, es una muestra del carácter aperturista y del compromiso que, como empresa pública, debemos a la sociedad. 

Con una superficie de 2.500 metros cuadrados, el parque Ríos Rosas tiene forma triangular y cuenta con varios senderos, más de 20 especies vegetales, numerosos bancos, fuentes a doble altura y un pequeño parque infantil con varios juegos adaptados. Los vecinos podrán disfrutar de estos jardines en horario de 10 a 20 horas del 16 de octubre al 30 de abril y de 09:00 a 22:00 horas del 1 de mayo al 15 de octubre.

Al parque de Ríos Rosas se le unirá en un futuro próximo un nuevo espacio público proyectado en la zona que colinda con Bravo Murillo. Allí también se levantará un parque, en este caso de 3.800 metros cuadrados de extensión. Consistirá en una franja lineal entre el vallado actual y el Segundo Depósito, algo parecido a un paseo con isletas y vegetación a ambos lados. Habrá igualmente un área infantil con columpios, amén de aparatos para hacer ejercicio, aptos para todas las edades. Se prevé que las obras de este parque comiencen a principios de 2019, siendo su plazo de ejecución de doce meses.

EL TERCER DEPÓSITO PONDRÁ EL BROCHE 

Pero estas no serán las únicas actuaciones que realizaremos para acondicionar algunos de nuestros terrenos y abrirlos al público, puesto que hay que sumar el proyecto para la remodelación y acondicionamiento de la superficie que ocupaba el campo del golf del parque Tercer Depósito.

El nuevo proyecto, que recuperará 48.000 metros cuadrados, ha nacido fruto de un proceso participativo y de diálogo social con las asociaciones de vecinos de Chamberí, cuyas demandas se tuvieron en consideración a la hora de formalizar el diseño de este espacio junto a la avenida de Islas Filipinas.

El parque Tercer Depósito contará con más de 55.000 metros cuadrados de zonas verdes, incrementando la vegetación en 800 árboles y 100 arbustos nuevos. Las zonas deportivas también se ampliarán. A las pistas ya existentes de fútbol y pádel, se añadirán otras para la práctica del baloncesto, del voleibol o del hockey. Habrá una nueva zona de actividad física con circuito biosaludable, parque de calistenia y pistas para jugar a la petanca. Además, se habilitarán 6.000 metros cuadrados en torno a una gran plaza en la que podrán desarrollarse actividades lúdicas y culturales. En total, el parque contará con una superficie de 116.000 metros cuadrados.

Las tres instalaciones comentadas, junto con el parque de Plaza Castilla, supondrán la apertura de más de 170.000 metros cuadrados de espacios de Canal de Isabel II para uso y disfrute de los ciudadanos. Todas ellas son iniciativas enmarcadas en una de las líneas de nuestro Plan Estratégico 2018-2030, en concreto de la línea destinada a potenciar la transparencia, el buen gobierno y el compromiso con la sociedad. 

 

Nuevos parques del distrito de Chamberí


Canal de Isabel II abrirá más de 170.000 metros cuadrados de espacios de verdes y lúdicos

AGUA DEL GRIFO: CALIDAD GARANTIZADA

AGUA DEL GRIFO: CALIDAD GARANTIZADA


Realizamos un análisis de agua cada cinco segundos para garantizar que su calidad sea excelente

Existe en algunos sectores de la sociedad la creencia de que el agua del grifo es peor que la embotellada, pero no es más que un mito. El agua del grifo es unos de los productos alimentarios que más controles analíticos pasa. Esta meticulosa vigilancia es a la vez causa y consecuencia de que se suministre con total garantía a la población.

El agua destinada al consumo humano debe cumplir con una calidad sanitaria apta después de su proceso de tratamiento y conservarla en la red de distribución, por lo que, desde que sale del punto de toma hasta que llega al grifo, recorre un camino lleno de controles, vigilancia, procesos y análisis

A propósito de este proceso de control, en Canal de Isabel II siempre hemos tenido la voluntad de ir más allá de lo exigido de cara a suministrar un agua de la mejor calidad posible. Por este motivo, empleamos las tecnologías más avanzadas y de vanguardia.

La vigilancia del agua en el abastecimiento comienza en el origen de la misma, es decir, en embalses, ríos y pozos; continúa durante su tratamiento en las estaciones potabilizadoras y a través de su paso por la red de distribución, hasta la entrega en los contadores del usuario. En este punto conviene matizar que la geografía juega a favor de los madrileños, ya que nuestros embalses se encuentran en zonas graníticas que favorecen la baja salinidad del agua, por lo que su sabor resulta más agradable. 

En cualquier cosa, a lo largo del proceso que recorre el agua, esta pasa por infinidad de controles. El más exhaustivo de todos ellos, con el mayor número de análisis, se lleva a cabo durante la estancia del agua en la red de distribución. Para su vigilancia utilizamos dos programas basados en la toma manual de muestras: uno sistemático en puntos y momentos concretos; y otro auxiliar sin programación establecida. A ellos hay que sumar que existe una importante red de estaciones de vigilancia automática (EVA). Están equipadas con infinidad de sensores que nos permiten medir una serie de parámetros y enviar los resultados en tiempo real al Centro de Control. En todas ellas analizamos el cloro, el amonio, los nitritos o el pH; en algunas, adeás, medimos el carbono orgánico total, los nitratos y la turbidez. Por si fuera poco, contamos también con 16 laboratorios que otorgan mayor fiabilidad si cabe al proceso de vigilancia. En total, realizamos seis millones de análisis al año, esto es, uno cada cinco segundos. 

Con todo, cada vez son más quienes están sustituyendo el agua embotellada por la del grifo, conscientes de las ventajas de esta transición. Además de por la diferencia de precio (el agua embotellada puede ser hasta mil veces más cara que la del grifo), también por la reducción de la huella de plástico. En este sentido, el uso de botellas o jarras de vidrio supone una magnífica idea. Si las llenamos con agua del grifo y las guardamos en el grifo, dispondremos siempre de agua fresca y óptima para su consumo. Todo ello con un coste económico prácticamente nulo y sin haber generado ni un solo residuo plástico. 


Cada año, Canal de Isabel II realiza seis millones de análisis de la calidad del agua

¿CÓMO PODEMOS GARANTIZAR EL SUMINISTRO DE AGUA EN EL FUTURO?

¿CÓMO PODEMOS GARANTIZAR EL SUMINISTRO DE AGUA EN EL FUTURO?


La esencia de la primera línea de nuestro Plan Estratégico es la de mantener la garantía del nivel de suministro actual, pero en los escenarios previstos de cambio climático y aumento poblacional. Estos dos aspectos constituyen uno de los principales retos a los que nos vamos a enfrentar en lo que se refiere a asegurar el abastecimiento

La Comunidad de Madrid se ha convertido en una región receptora de población donde cada vez vive más gente y, a su vez, los modelos climatológicos globales parecen apuntar hacia un contexto menos favorable en el régimen de lluvias. Así, se prevé un descenso en el agua disponible en los próximos años y un aumento del número de habitantes. Pese a ello, esta población deberá ser abastecida en cantidad suficiente, lo que plantea una ecuación bastante compleja de resolver.

Encaminado a conseguir que esas dos variables (más gente y menos agua) no supongan un problema para el suministro, hemos diseñado el Plan -25, que tiene como propósito reducir en un 25 % el volumen de agua derivada para consumo por habitante. De este modo, si en 2016 el consumo diario per cápita fue de 208 litros/habitante/día, la idea es que en 2030 esta cifra descienda hasta los 156 litros/habitante/día. Esto no significa necesariamente que el ciudadano tenga que consumir un 25 % menos de agua.

En primer lugar, para entender bien las bases del plan es importante el hecho de que, durante los últimos 13 años, pese al incremento poblacional, el consumo de agua por habitante ha ido descendiendo por diferentes motivos, lo que invita a pensar que la meta de esta línea estratégica es alcanzable si se aplican las medidas adecuadas para mantener esta tendencia. 

AGUA REGENERADA Y GESTIÓN EFICAZ DE LA DEMANDA

Un factor decisivo para la consecución del objetivo va a ser la apuesta por el agua regenerada. El agua regenerada es agua depurada que se somete a un proceso adicional de purificación, de manera que sea posible utilizarla, por ejemplo, para el riego de parques y jardines o el baldeo de calles. De esta forma, si el agua regenerada llega a un mayor número de clientes, se traducirá en agua de suministro que evita ser consumida. Poder recurrir a agua regenerada en cantidad suficiente, supondrá un paso importante hacia la consecución de ese ratio de consumo eficiente que perseguimos. 

Otra de las premisas del plan es la de conseguir que se gaste el agua justa sin que nadie tenga que bajar por ello sus estándares de vista. Es por ello que las campañas de sensibilización de la ciudadanía juegan un papel crucial a la hora de concienciar a la sociedad sobre la necesidad de hacer un consumo responsable del agua. No obstante, donde haremos especial hincapié será en el agua no controlada (roturas, fugas, robos, etc.), ya que mitigando este tipo de situaciones evitaremos perder en balde una cantidad considerable de agua para consumo. En esta línea, implantaremos tecnologías para la detección, reducción y prevención del fraude, así como mejoras en la lectura de los contadores domiciliarios. 


Con el Plan -25, Canal busca reducir en un 25 % el volumen de agua derivada para consumo por habitante

UN NUEVO PLAN ESTRATÉGICO PARA UNA EMPRESA PUNTERA

UN NUEVO PLAN ESTRATÉGICO PARA UNA EMPRESA PUNTERA


Nuestro nuevo Plan Estratégico, articulado en diez líneas de actuación, nos permitirá situarnos a la vanguardia de la gestión del agua urbana en el competitivo mundo del siglo XXI

Desde Canal de Isabel II, como empresa gestora de la totalidad del ciclo del agua en la Comunidad de Madrid,  hemos sido conscientes de que para responder con eficacia a los nuevos retos presentes y futuros era preciso fijar el punto de mira en un modelo de gestión que, además de impulsar la eficiencia, solidificara nuestros valores corporativos de compromiso, cercanía, transparencia, innovación, talento y sostenibilidad económica y medioambiental. Es por ello que el pasado año presentamos nuestro nuevo Plan Estratégico para el período 2018-2030. Es un plan que define de forma precisa los objetivos que nos hemos marcado y las acciones necesarias para lograrlos en el medio y largo plazo.

Uno de los puntos fuertes del plan radica en su transversalidad, puesto que durante su puesta en marcha ha participado, además de una amplia representación de los experimentados profesionales de la empresa, un gran número de agentes y grupos de interés con los que habitualmente nos relacionamos: clientes, proveedores, asociaciones de consumidores, colectivos ecologistas, trabajadores o ayuntamientos.

En el Plan se establecen los tres pilares básicos de la compañía:

  • Reforzar el carácter 100 % público de Canal de Isabel II, centrando nuestro marco de actuación geográfica en el territorio de la Comunidad de Madrid e impulsando al más alto nivel la transparencia y el buen gobierno.
  • Completar la integración municipal, atrayendo al modelo de gestión integral a aquellos municipios de la Comunidad de Madrid que aún no lo conforman y mejorando el modelo de relación con todos los ayuntamientos.
  • Ser la empresa líder y de referencia en el ciclo integral del agua, impulsando la excelencia, la innovación y el talento de nuestros profesionales, centrando nuestro crecimiento en la cadena de valor del ciclo integral del agua de la Comunidad de Madrid y, fuera de ella, poniendo en valor nuestro conocimiento a través, por ejemplo, de la asistencia técnica en consultoría e ingeniería del agua.

Además, los principales retos a los que se enfrenta el sector, y por ende Canal de Isabel II, son:

  • Mantener unas tarifas justas y asequibles.
  • Afrontar las consecuencias del crecimiento de la población y del cambio climático.
  • Incrementar la satisfacción de clientes y usuarios.
  • Incorporar las nuevas regulaciones y las nuevas tecnologías.

A todos esos desafíos buscamos dar respuesta con la puesta en marcha del Plan Estratégico 2018-2030, que engloba hasta noventa actuaciones específicas agrupadas en diez grandes líneas estratégicas:

Línea 1: ASEGURAR LA GARANTÍA DE SUMINISTRO

Mantener el nivel de garantía de suministro actual en los escenarios previsibles de cambio climático y con un aumento de población sostenido equivalente a la media de los últimos 15 años.

Línea 2: GARANTIZAR LA CALIDAD DEL AGUA DE CONSUMO

Garantizar la calidad del agua desde su origen, preservando las fuentes de suministro, hasta el punto de consumo.

Línea 3: FORTALECER LA CONTINUIDAD DEL SERVICIO

Asegurar la continuidad del servicio ante posibles fallos que afecten a las redes, a la calidad del agua suministrada o a los sistemas de información.

Línea 4: IMPULSAR LA CALIDAD AMBIENTAL Y LA EFICIENCIA ENERGÉTICA

Fomentar la economía circular y el desarrollo sostenible, abordando los retos asociados al cambio climático mediante los planes de adaptación y mitigación correspondientes.

Línea 5: DESARROLLAR LA COOPERACIÓN CON LOS MUNICIPIOS DE MADRID

Promover la gestión integral en la totalidad de los municipios, consolidando el modelo más eficiente de gestión supramunicipal.

Línea 6: REFORZAR EL COMPROMISO Y LA CERCANÍA CON EL USUARIO

Maximizar la «experiencia cliente» en todos los contactos con nuestros usuarios, mejorando la eficiencia en los procesos comerciales y operacionales.

Línea 7: POTENCIAR LA TRANSPARENCIA, EL BUEN GOBIERNO Y EL COMPROMISO CON LA SOCIEDAD

Garantizar la transparencia, el buen gobierno y el compromiso con la sociedad como empresa pública que presta un servicio básico esencial.

Línea 8: FOMENTAR EL TALENTO, EL COMPROMISO Y LA SALUD DE NUESTROS PROFESIONALES

Apoyar a nuestros profesionales atrayendo, reteniendo y fomentando el talento y el conocimiento, para ser la mejor empresa donde desarrollar una carrera profesional en nuestro sector.

Línea 9: LIDERAR LA INNOVACIÓN Y EL DESARROLLO

Innovar en nuestras actuaciones para ser referencia del sector del agua y desarrollar las tecnologías y servicios que demanden nuestros clientes en el futuro.

Línea 10: ASEGURAR LA SOSTENIBILIDAD Y LA EFICIENCIA EN LA GESTIÓN

Realizar una gestión pública rigurosa, eficiente y transparente, asegurando el adecuado equilibrio económico y social.



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