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LAVADORA Y LAVAVAJILLAS YA NO SE USAN COMO ANTES

LA TARIFA DE LA LUZ CAMBIA LOS HÁBITOS EN CASA: LAVADORA Y LAVAVAJILLAS YA NO SE USAN COMO ANTES

Desde la entrada en vigor del nuevo modelo tarifario, se observa un esfuerzo por encender estos electrodomésticos en las horas de menor coste


Ha aumentado el uso nocturno de lavadora y lavaplatos, coincidiendo con las horas "valle"

Con el precio de la luz pulverizando récords casi a diario en los últimos meses, no es de extrañar que la resignación de los ciudadanos haya venido acompañada de un cambio en los hábitos domésticos. Ahora se busca que el consumo sea lo más eficiente posible. Los electrodomésticos ya no se usan como antes; al menos no a las mismas horas.

El nuevo modelo tarifario de la electricidad, en vigor desde el 1 de junio, es ya popularmente conocido por haber introducido la famosa discriminación horaria. Esto es, en función del momento del día, el precio de la energía eléctrica es más o menos alto. De ahí que hayan surgido los conceptos «punta», «llano» o «valle» para designar los tres tramos horarios de consumo (ahí ordenados de más a menos caro).

Como decimos, esta medida ha forzado a muchos consumidores a adaptar sus costumbres anteriores. Ahora, en buena parte de los hogares se hace un esfuerzo por evitar el encendido de los electrodomésticos de mayor consumo en las horas «punta». Está sucediendo con los lavavajillas y las lavadoras, aparatos que requieren agua y cuyo uso monitorizamos desde Canal de Isabel II en casi 300 viviendas de la Comunidad de Madrid. Todo forma parte de un proyecto en el que estudiamos los usos finales del agua en una muestra de hogares de la región.

Combinando un registro de los caudales consumidos en cada hogar con un posterior procesado de estas lecturas, podemos determinar el instante en el que se produce el uso de cada dispositivo doméstico instalado, así como el volumen de agua consumido. Es por ello que nuestra Subdirección de I+D+i ha podido comparar la distribución horaria del volumen de agua consumido por estos electrodomésticos en los días laborables de abril, mayo y junio, cuando ya comenzaron a aplicarse las nuevas tarifas de la electricidad.

 

EN FUNCIONAMIENTO DE MADRUGADA

Desde la entrada de los tramos horarios en la factura de la luz, se ponen más lavadoras de madrugada, coincidiendo con las horas «valle» (entre las 0 h y las 8 h). Es la primera conclusión que se extrae de la distribución horaria del uso de lavadoras durante el mes de junio. Como puede observarse en el gráfico, la curva de este mes dista bastante de las reflejadas en abril y mayo, ambas muy similares.

Las diferencias más notables en junio se aprecian entre las 5 de la madrugada y las 8 de la mañana, con un evidente aumento del consumo de agua en lavadoras. En consonancia, existe un claro descenso, con respecto a los dos meses anteriores, en la franja horaria comprendida entre las 10 h y las 14 h (tramo «punta»). Aunque menos acusado, en junio también se produjo un menor uso de lavadoras en el otro periodo «punta», comprendido entre las 18 h y la 22 h. Finalmente, en las dos horas previas a la medianoche (tramo «llano»), las lavadoras encendidas en junio volvieron a superar a las de abril y mayo, cuando el precio de la luz no fluctuaba a lo largo del día.

El relato no es muy diferente cuando el protagonista pasa a ser el lavavajillas. En el mes de junio, su empleo aumentó ostensiblemente en la madrugada. De hecho, el momento de mayor actividad del lavavajillas en las casas madrileñas resultó ser la medianoche. En cambio, su porcentaje de uso durante las horas «punta» (especialmente en la franja de 10 h a 13 h) cayó de manera significativa respecto a los valores registrados en abril y mayo, cuando ese concepto tarifario no existía.

Estos nuevos patrones horarios son el reflejo de un hecho irrefutable: la entrada en vigor de la nueva tarifa eléctrica ha influido decisivamente en el empleo de lavadoras y lavavajillas. Desde entonces, las viviendas tienden, en la medida de lo posible, a encender estos aparatos en los momentos donde el precio de la energía es menos caro.

En el caso de las lavadoras, gracias a que las más modernas son ya programables, se ha adelantado la hora de encendido a la franja de la madrugada, de cara a poder tender la ropa limpia al principio de la mañana. Con respecto a los lavaplatos, dado que tampoco es necesario proceder a su vaciado con inmediatez, se ha observado que la hora predilecta para su encendido es las 12 de la noche. Estos hábitos recién adquiridos se traducen, en definitiva, en un mayor uso de ambos aparatos durante las horas «valle» y en un menor uso durante los tramos «punta».



EL AGUA EN VERANO HAY QUE BEBERLA ASÍ

EL AGUA EN VERANO HAY QUE BEBERLA ASÍ

Para hidratarse bien en verano se recomienda beber entre dos y tres litros de líquido repartidos a lo largo del día, y hay más maneras de hacerlo que simplemente bebiendo agua: descúbrelo en este post

Seguramente hayas oído hablar de los múltiples beneficios de beber agua, pues este recurso es un elemento fundamental que garantiza el buen funcionamiento de nuestro organismo. Nuestro cuerpo es 60 % agua, un líquido que cumple una función esencial para la vida y que hace posibles la digestión, la absorción de los nutrientes y otros procesos bioquímicos fundamentales para que el organismo pueda funcionar.

Así pues, la perdida excesiva de líquidos puede llevarnos a la deshidratación que va ligada a una serie de alteraciones en nuestros niveles de socio y toxinas. Esto puede desencadenar en una serie de síntomas que nos pueden producir malestar como dolor de cabeza, cansancio, alteración del rendimiento físico e incluso de nuestra capacidad de concentración.

Especialmente, en verano, la acción de hidratarnos se vuelve más imprescindible si cabe. Suben las temperaturas y nuestro cuerpo lo nota y se resiente: es muy normal que aumente nuestra sensación de calor y de sed y, además, se incrementa la pérdida de líquidos que elimina nuestro cuerpo a través del sudor, de la respiración y de la expulsión de la orina o las heces.

Por ello, ya sea en la playa, en la piscina, en el trabajo o incluso en casa, consumir la cantidad correcta de agua es fundamental para mantener nuestro cuerpo hidratado y no retener líquidos, pero ¿sabes realmente cómo hay que tomarla?

Como todos los hábitos saludables es una cuestión de aprendizaje y voluntad y no hay lugar a excusas: «no me gusta», «no me quita la sed», «me sienta mal». Para comenzar, te dejamos un resumen de los puntos más importantes. Toma nota:

TRES LITROS

Si la cantidad recomendada de agua al día es de un litro y medio o dos, durante los meses de verano es necesario incrementarla. Además, en el caso de las personas que practican deporte, como correr o montar en bici, una hidratación adecuada y constante resulta imprescindible no solo para mantener el equilibrio hídrico, sino también para evitar un agotamiento excesivo.

A su vez, beber agua es beneficioso para evitar la retención de líquidos en nuestro cuerpo, sentirnos hinchados o pesados. Pues retenemos más líquidos cuanto menos consumimos agua, ya que nuestro cuerpo necesita tener una determinada cantidad en el organismo para poder así expulsarlos.

AUNQUE NO TENGAS SED

Para lograr beber la cantidad de agua recomendada – entre dos y tres litros de agua al día – no debemos esperar a tener sed. La sed ya es una señal de alarma de que el cuerpo necesita hidratación.

Asimismo, es importante tener en cuenta los alimentos que consumimos. Si a lo largo del día ingerimos purés, sopas o mucha fruta, estos alimentos también nos aportarán agua. En este sentido, una de las frutas con más contenido en agua es la sandía, que tiene un 90 % de agua, además de vitaminas y minerales, como vitamina C, potasio y licopeno. Además, el pepino o la lechuga también son importantes fuentes de agua, y de fibra esta última.

OJO CON LA TEMPERATURA: NO MUY FRÍA

Los nutricionistas no aconsejan beber agua muy fría pues afirman que nuestro organismo realmente no admite cambios bruscos de temperatura. Además, beber agua fría es contraproducente porque da la sensación de que elimina la sed más rápidamente, y, por lo tanto, no consumiremos la cantidad de agua que en realidad necesita nuestro cuerpo.

En esta época del año, cuando la temperatura es mucho más elevada y las condiciones ambientales no ayudan a reducir el calor corporal, es la evaporación del sudor la encargada de regular la temperatura. Solo el sudor que se evapora tiene un efecto de refrigeración de nuestro cuerpo. Así, podemos llegar a perder hasta 1,5 litros de sudor por hora. Por ello, es muy importante ingerir agua continuamente, ya que será un elemento primordial en el mantenimiento de la temperatura ideal de nuestro organismo.

DOSIFICA EL CONSUMO

Tener que beber una cantidad mínima de agua al día no significa tenerlo que hacer de golpe. No hay que beberse un litro y medio de agua o dos seguidos, sino que tenemos que ir haciéndolo a lo largo del día de manera paulatina. De esta forma, evitaremos sentirnos llenos o «encharcados» después de beber. Es fundamental empezar a beber a sorbitos pequeños, poco a poco, para que nuestro cuerpo se vaya acostumbrando y luego nos pedirá más agua.

REFRÉSCATE

Sin duda la bebida que más calma la sed es el agua. Si nosotros no acostumbramos el cuerpo a beberla y siempre consumimos refrescos, el cuerpo tirará al azúcar y eso no ayuda ni a disminuir la retención de líquidos ni aporta realmente una buena hidratación.

USA UN BUEN ENVASE

Si queremos beber la cantidad de agua recomendada es fundamental que cuando salgamos de casa, llevemos con nosotros una botella, pero ¿qué tipo de envase es el más adecuado? En este sentido no podemos obviar el cuidado del agua y, por tanto, ningún paso de nuestra actividad puede dejar de lado el medio ambiente, como sustituir el agua embotellada por la del grifo, no solo por la diferencia de precio (el agua embotellada puede ser hasta mil veces más cara que la del grifo), también por la reducción de la huella de plástico.

En este sentido, el uso de botellas o jarras de vidrio supone una magnífica idea. Si las llenamos con agua del grifo y las guardamos en la nevera, dispondremos siempre de agua fresca y óptima para su consumo. Todo ello con un coste económico prácticamente nulo y sin haber generado ni un solo residuo plástico.

TAMBIÉN EN INFUSIONES

Como ya hemos comentado, no debemos olvidar que el consumo de agua se puede hacer de diferentes formas. Es decir, se pueden utilizar otras fórmulas como los tés o las infusiones, o incluso podemos recurrir al agua infusionada con frutas, o el agua con gas, para tomarlas a modo de refresco: todos los beneficios del agua sin consumo de azúcar libre.

Ahora que ya sabes la cantidad de agua que debes beber en verano para mantenerte hidratado, con sed o no, aplica estos consejos y déjanos tu comentario



MOTIVOS PARA SER FAN DEL AGUA DE MADRID

MOTIVOS PARA SER FAN DEL AGUA DE MADRID

La ubicación de los embalses, la tecnología vanguardista que aplica Canal en la potabilización o la constante vigilancia de su calidad son algunas de las razones que convierten el agua de Madrid en una de las mejores del mundo


Canal de Isabel II realiza 20 análisis por minuto del agua que consumen los madrileños

De cada 100 madrileños, 96 beben agua del grifo. Es más: entre los que han probado varias aguas del grifo y conocen la de Madrid, el 82 % prefiere ésta a la de otras regiones. Por eso, en un mundo donde los haters (personas a las que no les gusta algo) se hacen notar tanto, que haya un consenso tan amplio en torno a un producto es sin duda sorprendente (para bien).

Conocidos estos datos, no es ninguna exageración decir que los madrileños somos fans de nuestra agua. Somos fans por su sabor, por su excelente calidad y porque es un recurso de todos, gestionado y cuidado por una empresa como Canal de Isabel II, 100 % pública y con 170 años de historia. Y eso se nota; por algo dice el refrán que “la experiencia es un grado”.

En efecto, Canal de Isabel II nació en junio de 1851 de la mano de la reina que le da nombre, del ministro Bravo Murillo y de varios ingenieros ilustres. Ellos fueron quienes impulsaron y dieron vida a un proyecto que la ciudad de Madrid necesitaba de manera imperiosa. El agua del subsuelo con la que se abastecía la capital escaseaba sobremanera y se hacía imprescindible ir a buscarla a otro sitio. La encontraron en el río Lozoya, del que hoy siguen bebiendo los ciudadanos de la toda Comunidad.

El inconveniente es que, por aquel entonces, a mediados del siglo XIX, llevar las aguas de este río hasta la ciudad no era una tarea sencilla. Se solventó con la construcción del canal original (una conducción de unos 77 kilómetros de longitud), de la presa del Pontón de la Oliva (para embalsar el agua) y del depósito del Campo de Guardias (para almacenarla cuando llegase a la capital), en lo que constituyó una de las mayores obras hidráulicas de su época.

  

DEL EMBALSE AL GRIFO

Si antaño el recorrido del agua tenía como punto de partida el Pontón de la Oliva (presa que, aunque inutilizada, todavía se conserva, cerca de Patones), hoy, los millones de litros que se consumen diariamente en la región inician su recorrido desde cualquiera de los 13 embalses que gestiona actualmente Canal. Estos cuentan con una gran ventaja: están situados en la sierra, en zonas graníticas que favorecen que el sabor del agua resulte más agradable.

Aun así, estas favorables condiciones geográficas no bastan para hacer del agua de Madrid una de las mejores del mundo. A ello hay que añadir el cuidado y delicado tratamiento que recibe desde el embalse hasta el grifo de los usuarios. Las estaciones de tratamiento donde se potabiliza el agua cuentan con las últimas tecnologías de filtración a través de carbono activo, arena, ósmosis inversa o desinfección mediante cloraminas.

Todo ello, unido a los 20 análisis por minuto que realiza Canal de Isabel II, garantiza plenamente la seguridad y calidad del agua para el consumo humano. Y es que por mucho que pase el tiempo, hay cosas que no cambian, pues el esmero con que Canal cuida hoy el agua es el mismo que en su lejano origen. Solo así puede lograr que los madrileños se sigan sintiendo orgullosos de ella.

Motivos para ser fan del agua de Madrid, por tanto, hay muchos. Pero quién mejor que vosotros mismos para explicarlo. Si en tu casa sueles calmar la sed con un buen vaso de agua de Madrid y del grifo, te animamos a compartir tu experiencia en los comentarios de este post. Cuéntanos las razones por las que te gusta el agua de Madrid tanto como a nosotros.

Y como no somos nada supersticiosos, despedimos este artículo brindando con el agua de todos. Que un 170 aniversario no se celebra todos los días. Chinchín.

 



COLABORADORES DE ALTURA: LA UTILIDAD DE LOS SATÉLITES EN EL CICLO DEL AGUA

COLABORADORES DE ALTURA: LA UTILIDAD DE LOS SATÉLITES EN EL CICLO DEL AGUA

Las imágenes satelitales nos sirven para controlar la calidad del agua de los embalses, monitorizar las cubiertas de nieve o detectar movimientos en las presas y en el terreno


Si florecen algas no deseadas en un embalse, las imágenes captadas desde el espacio van a mostrarlo

Por sorprendente que parezca, hemos encontrado un colaborador en el espacio, a 786 kilómetros de la Tierra. Se trata de Sentinel 2A, un satélite con cámara multiespectral que orbita alrededor de nuestro planeta desde 2015. Pese a la distancia, las imágenes que capta son gratuitas y de alta resolución. Tanto es así que ya estamos haciendo uso de ellas en una triple vertiente: para comprobar algunos parámetros representativos de la calidad del agua de los embalses; para detectar movimientos en las presas y el terreno, y para monitorizar el agua acumulada en forma de nieve en las cumbres de la región.

Con las imágenes satelitales disponemos de otro método más para monitorizar los trece embalses que gestionamos en la Comunidad de Madrid y también el de Guadiloba, en Cáceres. Si hay un cambio en la temperatura del agua, una mayor turbidez en una zona concreta o un notable florecimiento de algas no deseadas,  el satélite va a desenmascararlo.

Esta técnica no sustituye a la habitual toma de muestras, pero tiene gran utilidad, pues nos permite conocer mejor la dinámica de nuestros embalses.  Por ejemplo, gracias a las imágenes vía satélite podemos comprobar hasta dónde llegan los sedimentos arrastrados por una avenida de agua, detectar la irrupción de un conjunto de algas o conocer de qué manera se comportan las corrientes de agua en un trasvase.

Al margen del control superficial de la calidad del agua, las imágenes satelitales tienen más aplicaciones, como poder medir los pequeñísimos desplazamientos que se producen en las presas, un complemento extra a las tradicionales labores de auscultación.

Pero no solo las presas pueden llegar a sufrir desplazamientos milimétricos; también el terreno, especialmente en zonas donde se extraen aguas subterráneas. De hecho, mediante sensores y radares, los satélites muestran las pequeñas deformaciones que puede padecer el suelo cuando se extrae agua de un acuífero o cuando se recarga.

Y aun es posible destacar otra utilidad más de los satélites aplicada al ciclo del agua: combinando las imágenes ópticas y de radar emitidas por el Sentinel 2A, podemos cuantificar el volumen de nieve acumulada en los sistemas montañosos y prever la evolución de ese manto nivoso, que en algún momento terminará por fundirse y descender hacia las cuencas hidrográficas. Es la prueba definitiva de que toda ayuda es bienvenida, aunque sea desde la lejanía del firmamento.
 

 



LA EFICIENCIA DE NUESTRA RED: UNA VIGILANCIA LAS 24 HORAS AL DÍA

LA EFICIENCIA DE NUESTRA RED: UNA VIGILANCIA LAS 24 HORAS AL DÍA

La conservación de las redes de abastecimiento y saneamiento es esencial para asegurar el acceso al agua a los más de 6 millones de madrileños a los que prestamos servicio


En los últimos 14 años ha habido una reducción de roturas en tubería del 62 %

El ciclo integral del agua es un servicio esencial, y por eso hay que asegurarse de que los cortes de suministro o fallos en el servicio sean los mínimos, afecten al menor número de personas y duren el menor tiempo posible. Para asegurar ese servicio continuo y de calidad es imprescindible llevar a cabo un correcto mantenimiento de las infraestructuras.

Así pues, asegurar el abastecimiento de agua a todos nuestros usuarios implica contar con unas infraestructuras y herramientas adecuadas que nos permitan gestionar el agua con la mayor eficiencia de la red de distribución, la reducción y el control de las fugas registradas en distribución y acometidas, y en las roturas.

Esta ardua tarea de vigilancia y mantenimiento se lleva a cabo desde las Áreas de Conservación de Infraestructuras, capaces de gestionar, además de los más de 17.600 kilómetros de redes de abastecimiento, una red de saneamiento de cerca de 15.000 kilómetros, que recoge las aguas residuales de 5,6 millones de habitantes.

Es un equipo donde siempre hay alguien disponible a cualquier hora del día y la noche. Desde aquí se controlan las redes, se inspeccionan y purgan las conducciones, se limpian los imbornales, así como los vertidos ocasionales. Pero, además, se realizan las obras de conservación y mejora necesarias en la red, se realiza la actualización cartográfica y la elaboración de estudios diagnósticos de red, y se tramitan los expedientes de conformidad técnica a peticiones de conexiones o modificaciones en la red. Y, por supuesto, se resuelve cada aviso e incidencia, pues las averías no saben de horarios y no hacen distinciones.

Los números son la mejor prueba de su buen hacer. El esfuerzo que históricamente realizamos se plasma en una mejora significativa de nuestros índices de roturas de los últimos 14 años con una reducción de roturas en tubería del 62 %. Todo ello a pesar del crecimiento de la red y de la incorporación en 2012 de redes de nuevos municipios con una conservación deficiente.

Para llevar a cabo esta tarea, si algo se respira en esta área es precisión y coordinación entre los distintos equipos que aquí trabajan. “Trabajar para Canal de Isabel II es una exigencia muy alta y te ves obligado a autoexigirte mucho”, señala nuestro compañero Virgilio Valenzuela, oficial de apoyo a red.  “Así, cuando surge alguna incidencia, intentamos arreglarlo en el menor tiempo posible, lo que hace que nuestro trabajo esté sometido a una gran presión”, afirma.

Los que aquí trabajan saben que su labor es muy importante. Se muestran orgullosos de su quehacer y todos, sin excepción, a la hora de realizar este reportaje, se han mostrado unánimes en una cosa: “Somos el último paso para llevar el agua a nuestros usuarios”.

Desde el Área de Conservación Sistema Colmenar, compañeros como Virgilio Valenzuela, Francisco Cruz y Daniel Rodríguez repasan en este vídeo cómo es su labor diaria para mantener en funcionamiento toda la red de abastecimiento y saneamiento de la Comunidad de Madrid.

Si te interesa ver cómo desarrollan su trabajo, dale al play del siguiente vídeo.

 



¿VALORAMOS EL AGUA LO SUFICIENTE?

¿VALORAMOS EL AGUA LO SUFICIENTE?

El Día Mundial del Agua se convierte en el pretexto ideal para reflexionar sobre si concedemos a este preciado líquido la importancia que se merece


2.200 millones de personas en el mundo viven sin agua potable

¿Valoramos el agua lo suficiente? Posiblemente no sea una pregunta que podamos responder de manera categórica; dependerá de cada caso, de cada persona. No obstante, coincidiremos en que, en países desarrollados como el nuestro, donde abrimos el grifo y brota el líquido como por arte de magia, el agua es un recurso que damos por sentado. Sabemos de su papel esencial pero, desde la comodidad que ofrece poder disponer de ella, quizá hayamos perdido un poco la perspectiva.  

No en todas las partes del mundo tienen nuestra suerte. Los datos que maneja Naciones Unidas invitan a la reflexión: la escasez de agua afecta al 40 % de la población mundial y una de cada tres personas vive sin acceso al agua potable. Puede parecer una exageración, pero nada más lejos de la realidad. La carencia de recursos hídricos se ha convertido en un problema real, lo que hace que 2.200 millones de personas subsistan sin agua limpia y tengan enormes dificultades para acceder a los servicios más elementales.

Para visibilizar esta problemática y concienciar acerca del inmenso valor del agua, la ONU creó a finales del pasado siglo el Día Mundial del Agua, que desde entonces celebramos cada 22 de marzo. Este año, lo hacemos bajo el lema Valuing water, algo así como «valorando el agua». Por eso, desde Canal de Isabel II, en consonancia con el programa oficial, nos hemos querido unir a la conversación.

«¿Qué significa para ti el agua?, ¿cómo de importante es para tu día a día?». Estas son algunas de las cuestiones que lanza Naciones Unidas y que nosotros te proponemos contestar en los comentarios. En cualquier caso, también hemos salido a la calle a preguntarlo. Esto es lo que nos han dicho nuestros vecinos madrileños.

      

EL AGUA VALE MÁS DE LO QUE CUESTA

El agua es un recurso que vive en una curiosa ambivalencia. Al ser un bien escaso e imprescindible para la subsistencia, adquiere un valor imposible de cuantificar; pero precisamente por ser un líquido indispensable, un derecho reconocido, el acceso universal al agua debe poder ofrecerse a un precio asequible. Por ello, en términos económicos, se podría decir que el agua cuesta menos de lo que realmente vale.

Para muestra, un botón: un litro de agua del grifo en la Comunidad de Madrid cuesta 0,001486 euros. Es una de las aguas más baratas de España. ¿Sabías que por el precio de un periódico puedes disponer de más de mil litros del agua que suministramos en Canal de Isabel II?

En este punto, conviene aclarar que tú, como cliente, no pagas por el agua como tal, sino únicamente por los procesos a los que hay que someterla para que te llegue con la mejor calidad. Y es que antes de que salga por el grifo tenemos que captarla, tratarla y distribuirla hasta tu hogar. Además, después de que la utilices, la depuramos para devolverla a los ríos en óptimas condiciones. Son estos los servicios que facturamos en Canal, pues para llevarlos a cabo se requiere de profesionales cualificados, de enormes infraestructuras y de tecnología de vanguardia. Y aun con todo, darte una ducha en Madrid cuesta menos de 7 céntimos.

DE MADRID Y DEL GRIFO

Más allá de que su precio se sitúe por debajo de la media del país, podemos decir que los madrileños somos fans de nuestra agua, pues más del 96 % elegimos beber agua del grifo. Lo hacemos principalmente por su color, calidad y sabor, cualidades mejor valoradas. Y es que el agua de Madrid es blanda, de mineralización débil y baja en sodio.

El secreto no está en la masa, sino en los embalses de la geografía madrileña donde almacenamos el agua. Estos se encuentran en zonas graníticas que favorecen la baja salinidad, por lo que su sabor resulta más agradable. Si a eso le añadimos un cuidado exquisito (realizamos 20 análisis por minuto para asegurar la calidad del servicio), el resultado es una de las mejores aguas del planeta.

Cifras aparte, y guste más o menos su sabor, el Día Mundial del Agua siempre es un buen motivo para la reflexión; la excusa perfecta para recordar la importancia de hacer un uso responsable de este bien tan preciado. Un compromiso que, independientemente de fechas señaladas, debemos perpetuar en el tiempo. La moraleja de todo esto es sencilla de descifrar: sigamos cuidando el agua porque cada gota tiene un valor incalculable.



TANQUES DE TORMENTAS: PROTECTORES DE LOS RÍOS

TANQUES DE TORMENTAS: PROTECTORES DE LOS RÍOS

Los tanques de tormentas cumplen un cometido esencial: almacenan las primeras aguas de lluvia y regulan su paso hacia las depuradoras


En Canal de Isabel II contamos con 65 tanques de tormentas que reservan el agua de las lluvias antes de ser tratada

Estamos acostumbrados a que el agua precipite desde el cielo empapando las calles. Pero ¿dónde va a parar ese torrente que es absorbido por las alcantarillas? Por regla general, a las depuradoras. Pero en Madrid contamos, además, con un sistema que nos permite retener las aguas de lluvia en tanques de tormentas antes de que lleguen a las estaciones de depuración. 

Los tanques de tormentas son unos enormes depósitos subterráneos creados para almacenar las primeras aguas de lluvia, que además son las más contaminantes -más incluso que las aguas fecales- porque arrastran toda la suciedad acumulada en las calles y en el asfalto. De este modo, los tanques evitan que las depuradoras sobrepasen su caudal máximo y tengan que verter el excedente, sin tratar, a los cauces receptores.

En días de precipitaciones intensas, el agua se filtra a través de las alcantarillas, pero debido a su enorme volumen, no puede ser depurada inmediatamente. Por este motivo, estas aguas esperan en los tanques de tormentas hasta que deja de llover. Es entonces cuando se conducen gradualmente a las estaciones de depuración. Con ello, no solo se evita la contaminación de los ríos, sino que, además, se impiden posibles inundaciones y daños ambientales.

El agua se dirige a los tanques de tormentas a través de enormes colectores que pueden alcanzar los siete metros de diámetro, casi como los túneles del metro. Además, antes de llegar a los tanques, el agua pasa por una serie de filtros que permite retener elementos contaminantes sólidos como botellas de plástico u otro tipo de objetos. Muchos de los objetos sólidos que llegan con el agua pluvial quedan acumulados en el fondo del mismo. Posteriormente se retiran mediante distintos sistemas de limpieza.

En Canal de Isabel II contamos con 65 tanques de tormentas que reservan el agua de las lluvias antes de ser depurada. Entre todos pueden almacenar 1,53 hectómetros cúbicos. Los dos mayores tanques de tormentas del mundo se encuentran igualmente en Madrid. Se trata de las instalaciones de Arroyofresno y Butarque. Cada uno puede almacenar hasta 400.000 metros cúbicos de agua, ocho veces más que el estanque de El Retiro.

Gracias a tanques de tormentas como estos, las primeras aguas de lluvia son retenidas en el subsuelo hasta que las depuradoras van teniendo capacidad para tratarlas. Una vez depurada, el agua puede ser vertida de nuevo a los ríos en las mejores condiciones sin que suponga una amenaza ecológica para el caudal. 

En este vídeo, podrás conocer la red de tanques de tormentas de la ciudad de Madrid y adentrarte en el interior del mayor de todos ellos: el de Arroyofresno

 

 



SOLO EL PAPEL HIGIÉNICO PUEDE TIRARSE POR EL VÁTER

SOLO EL PAPEL HIGIÉNICO PUEDE TIRARSE POR EL VÁTER

A diferencia de lo que se indica en algunos envases, las toallitas húmedas no son desechables, por lo que, una vez usadas, su destino debe ser siempre la papelera o el cubo de basura

Las toallitas húmedas que se arrojan por el inodoro se han convertido en una de las principales amenazas para las redes de saneamiento, tanto generales como particulares. 

Si se tiran por el váter, acaban enmarañándose y ocasionando enormes tapones en colectores, arquetas o estaciones depuradoras, algo que debemos erradicar entre todos. La solución es sencilla: una vez usadas, hay que tirar las toallitas a la papelera o al cubo de basura. 

 

¿SABES POR QUÉ LAS TOALLITAS NUNCA DEBEN TIRARSE AL VÁTER?

EL INGRATO VIAJE DE UNA TOALLITA TIRADA AL INODORO

El viaje que emprende una toallita, junto al resto de residuos, cuando es arrojada por el inodoro, la lleva a pasar por las tuberías interiores de las viviendas, donde se pueden producir atascos, sobre todo si también se vierten, detergentes y otros elementos que contribuyen a que se formen acumulaciones de mayor volumen. Posteriormente, discurren por la red de alcantarillado y las instalaciones de bombeo de aguas residuales para llegar, finalmente, a las depuradoras.

El viaje de la toallita

Como ya hemos visto, su composición hace que tarden demasiado tiempo en deshacerse, a diferencia del papel higiénico, que al cabo de media hora se ha disuelto casi al cien por cien. Las toallitas, por el contrario, necesitan un par de días para deshacerse apenas un 36 %. Por eso, llegan prácticamente intactas a las depuradoras, acumulándose en las rejas de llegada a las EDAR y en las bombas, especialmente en época de lluvias. Desde allí, una vez retiradas, se llevan a los vertederos.

Este hábito puede causar serios daños no solo en instalaciones interiores de las viviendas y en infraestructuras hidráulicas, sino, por supuesto, en el medio ambiente, ya que las bombas que impulsan el agua residual dentro de las depuradoras pueden dejar de funcionar y, en un caso extremo, la planta podría quedar inoperativa. Además, los operarios que trabajan en estas instalaciones y en las redes de saneamiento se ven sometidos a riesgos laborales importantes cuando tienen que desatascar conducciones, bombas u otros elementos para garantizar su correcto funcionamiento.

TIRITAS, BASTONCILLOS, COMPRESAS, MASCARILLAS... TAMBIÉN A LA PAPELERA

Lamentablemente, no se trata solo de toallitas húmedas. Hay otros muchos residuos que acaban irresponsablemente en el retrete, en lugar de hacerlo en la papelera o el cubo de basura: tiritas, compresas, algodones, mascarillas, preservativos o bastoncillos son solo algunos ejemplos. La acumulación de todos ellos en las depuradoras, de donde hay que retirarlos, acaba engendrando una masa de residuos tan desagradable como la que se intuye en las fotografías.


 

Por tanto, hacer una correcta gestión de los residuos domésticos es indispensable. Si tenemos en cuenta que el año pasado llegaron a nuestras depuradoras unas 30.000 toneladas de residuos mojados, obtendremos que, de media, cada madrileño vierte anualmente por el váter casi 4 kilos; una cifra desorbitada.

En términos económicos, esa mala praxis con los residuos no desechables entraña unos costes estimados superiores a los 2 millones de euros al año. Y esto solo en la Comunidad de Madrid. A nivel nacional, según datos de la Asociación Española de Abastecimiento de Aguas (AEAS), la retirada de estos vertidos supone un sobrecoste de 200 millones de euros. 

Al coste económico cabe añadir el impacto que generan estos residuos en el medio ambiente, pues los microplásticos que contienen (principalmente los bastoncillos) pueden fragmentarse, traspasar los filtros de las depuradoras y llegar a contaminar nuestros ríos y las especies que viven en ellos. Igualmente, como anticipábamos al principio, la acumulación de estos residuos no deseados puede dejar fuera de servicio las depuradoras y provocar que el agua vuelva a los cauces sin ser tratada. En manos de todos está evitar que esto suceda.

En definitiva, es importante que tomemos conciencia de esta problemática para poder combatirla. Se trata de seguir los consejos de Matilda y recordar que por el váter únicamente se deben depositar tres cosas: orina, heces y papel higiénico. Por sus siglas en inglés –pee, poo and paper– a esta regla se le conoce internacionalmente como la triple P o PPP

 



ASÍ FUNCIONA UNA ESTACIÓN DE TRATAMIENTO DE AGUA POTABLE

ASÍ FUNCIONA UNA ESTACIÓN DE TRATAMIENTO DE AGUA POTABLE

Por muy buena que sea la calidad del agua en su origen, como sucede en la Comunidad de Madrid, necesita ser debidamente tratada antes de que podamos beberla


En Canal de Isabel II gestionamos 14 estaciones de tratamiento de agua potable

Según la Organización Mundial de la Salud, para que el agua sea considerada potable debe cumplir los siguientes requisitos: no debe contener sustancias nocivas para la salud (contaminantes biológicos, químicos o radiactivos), debe tener una proporción adecuada de gases y de sales minerales disueltas y, lo que todo podemos percibir a simple vista, tiene que ser incolora, inodora e insípida

De acuerdo con estas premisas básicas, gran parte del agua dulce disponible en el planeta no se puede consumir sin antes pasar por un proceso de potabilización. Pero transformar el agua bruta procedente de los embalses y otras captaciones en agua apta para el consumo humano es una ardua tarea y conlleva una importante responsabilidad a nivel sanitario y medioambiental. Esto se consigue a través de diferentes procesos que se llevan a cabo en las estaciones de tratamiento de agua potable (ETAP). 

En la Comunidad de Madrid contamos con un factor a nuestro favor, pues tanto las aguas superficiales como las subterráneas que tratamos en Canal tienen, ya en origen, una excelente calidad. Esta calidad se ve incrementada en nuestras 14 ETAP, cuya capacidad y tecnología permiten tratar el agua procedente de cualquier fuente de suministro.

Pero ¿cómo funcionan las plantas potabilizadoras? El tratamiento de las aguas se realiza mediante una serie de procesos encadenados que dependen de las características del agua a tratar. La secuencia más habitual del mismo es la siguiente: 

  • Preoxidación 

Se introduce en el agua un agente químico oxidante, capaz de eliminar cualquier materia que pueda oxidarse, tanto orgánica como inorgánica. 

  • Coagulación y floculación 

Se facilita la agrupación de las partículas responsables del color y la turbidez del agua. 

  • Decantación 

Con el agua casi en reposo y a través de la acción de la gravedad, se depositan en el fondo las partículas y agrupaciones formadas en el proceso anterior, formando un fango o lodo que se extrae para ser tratado posteriormente. Esto se realiza en lechos de secado en las plantas de tratamiento de fangos.  

  • Filtración 

Se retienen las partículas que no pudieron ser extraídas en el proceso anterior haciendo pasar el agua por unos filtros. 

  • Neutralización 

Se ajusta la acidez del agua mediante reactivos químicos para evitar que corroa las tuberías. 

  • Desinfección final 

Se añaden otros reactivos, normalmente cloro y amoniaco, para eliminar los microorganismos que hayan podido sobrevivir a los procesos anteriores y garantizar la calidad del agua durante todo el recorrido por la red de distribución. 

Además, en instalaciones como la ETAP de Navacerrada, capaz de tratar 86.000  m3/día, estos procesos de siempre conviven con otras innovaciones como la colocación de bolas de sombra sobre el agua depositada en los decantadores. Aquí, todo gira en torno a la calidad del agua, garantizada gracias al trabajo de los operarios que trabajan en la planta y al control permanente de todos los procesos.

Pueden dar fe de ello Emilio Arenas, responsable de Operación de las ETAP de La Jarosa y Navacerrada, o Alberto San Román, oficial operador de la ETAP de Navacerrada. Ambos son los protagonistas de este vídeo, en el que se repasa la labor diaria que ejecutan ellos y el resto de sus compañeros para mantener en funcionamiento esta importante instalación.

 



¿QUIÉNES SON Y QUÉ HACEN LOS INSPECTORES DE FINCAS?

¿QUIÉNES SON Y QUÉ HACEN LOS INSPECTORES DE FINCAS?

Cada año, estos profesionales de Canal realizan unas 30.000 visitas a fincas para conocer el estado de los conjuntos de medida


El Área de Inspección se encarga de la instalación, vigilancia y verificación de los contadores de agua

La Directiva Marco del Agua (DMA) establece un conjunto de actuaciones para asegurar la calidad del agua y promover un uso responsable que garantice la disponibilidad del recurso. Con tales fines, en Canal de Isabel II seguimos un modelo de gestión basado en un control exhaustivo a través de la medición de los volúmenes que entran y salen de las redes de distribución.

Los principales instrumentos capaces de llevar a cabo esta labor de medida son los contadores de agua. En el caso de los clientes a quienes prestamos suministro, los contadores les permiten conocer su consumo individualizado e, incluso, poder detectar fugas en la instalación interior, que muchas veces son imperceptibles a simple vista.

Mantener el contador de agua en perfectas condiciones es de vital importancia. Para ello, en Canal disponemos de un equipo de 35 profesionales cuyo trabajo se basa en comprobar el estado de estas instalaciones. Lo hacen mediante la colocación y revisión in situ de los contadores y del conjunto de los aparatos de medida. Son los inspectores de fincas, que cada año realizan aproximadamente 30.000 visitas; unas 150 cada día.

Esta tarea, que cuenta con la certificación ENAC, comprende distintas funciones:

  • Realizar la inspección previa a la contratación del suministro con el objetivo de modificar o confirmar el trazado de la instalación de agua.

  • Comprobar el funcionamiento de los contadores de la finca.

  • Modificar las instalaciones: retranqueos, ampliaciones y reducciones de contadores.

  • Controlar las acometidas ejecutadas sin el preceptivo contrato de suministro, realizando el seguimiento de fraudes.

  • Examinar y verificar los datos relativos a todos los elementos de la acometida en una finca o en el conjunto de fincas de una urbanización, para actualizar el número total de abonados.

  • Verificar las instalaciones de agua tras una reclamación, realizando, a su vez, la comprobación de armarios, acometidas, contadores, etc.

El Área de Inspección es la que trabaja para promover las mejores prácticas en los procesos de instalación, vigilancia y verificación de los instrumentos de medida. Son ellos quienes visitan a los clientes para realizar estas inspecciones y, por tanto, quienes sirven de enlace entre la empresa y los madrileños. A este grupo de inspectores de fincas pertenece, desde hace 14 años, Javier Martínez, al que podemos acompañar en un día de trabajo a través del siguiente reportaje.

 

 



LOS SUPERHÉROES DEL AGUA

LOS SUPERHÉROES DEL AGUA

Hoy más que nunca, necesitamos seres extraordinarios con la capacidad y determinación suficientes para hacer del mundo un lugar mejor. Personas conscientes del poder e importancia del agua

Puede que desde niño hayas sido fan de Spiderman, Batman o Superman y hayas soñado con emularlos, con tener superpoderes y vencer a malvados enemigos. Aunque sin capa ni telas de araña para trepar entre rascacielos, ha nacido una nueva saga de seres extraordinarios encargados de cuidar uno de los recursos más valiosos del planeta: el agua. Y lo mejor de todo: tú puedes ser uno de ellos.  

Desde Canal de Isabel II estamos reclutando a todo un batallón de valientes ciudadanos comprometidos con esta noble causa, cada vez más numerosa. Y también queremos contar contigo. No necesitarás máscaras ni trajes ceñidos a un cuerpo musculado, solo buena voluntad y disciplina. No es difícil: apenas con sencillos gestos cotidianos podrás convertirte en el mejor aliado del agua. 

Gestos como cerrar levemente la llave de paso, instalar economizadores en los grifos, emplear cisternas de doble descarga, ducharte en lugar de bañarte, poner la lavadora a carga completa o regar en el momento oportuno del día para evitar la evaporación. Y estos son solo algunos de los superpoderes que puedes exhibir. En realidad hay muchos más, que puedes descubrir aquí

Ahora más que nunca, la Tierra necesita seres extraordinarios que protejan el agua. Porque cuidando de este líquido, en el fondo, cuidamos de todo y de todos.

Sin embargo, no es esta una tarea que podamos realizar en solitario. Si queremos salir victoriosos, necesitamos contar con la fuerza de todos esos superhéroes y superheroínas que, en su día a día, demuestran poder cambiar el mundo. 

Únete a ellos y ayúdanos en esta misión tan importante para todos. ¡El poder está en tu mano! 



TÚ PONES EL JABÓN, NOSOTROS EL AGUA

TÚ PONES EL JABÓN, NOSOTROS EL AGUA

1.000 empleados de Canal trabajan presencialmente hoy para garantizar la continuidad de nuestros servicios, y otros 300 compañeros están preparados como retén


Frente al coronavirus, responsabilidad y compromiso para que el agua siga llegando a tu casa

Como tantos otros compañeros, en estos días de absoluta excepcionalidad, inimaginables hace semanas, muchos estamos desarrollando nuestra labor habitual recluidos en nuestros hogares. Pero para garantizar un servicio esencial como el que prestamos, si cabe ahora más indispensable que nunca, no todas las tareas se pueden ejecutar a distancia. 

El estado de alarma y la propagación del Covid-19 nos han obligado a tomar medidas extraordinarias para proteger a nuestros profesionales y, a su vez, asegurar el suministro de agua a nuestros más de 6 millones de usuarios. Pese a la pandemia, el agua debe seguir saliendo por los grifos.

1.000 empleados de Canal trabajan hoy en la continuidad del abastecimiento y saneamiento sabiendo que otros 300 compañeros, también vitales en esta tarea, se encuentran aislados en sus domicilios para relevarlos en caso de que sea necesario. En la situación actual, ellos son más necesarios que nunca, por lo imprescindible de su tarea: mantener en funcionamiento nuestros embalses, estaciones de tratamiento, depuradoras o laboratorios.

En nuestro Centro de Control, otra de las instalaciones que debe permanecer operativa, contamos con tres grupos de trabajo que están actuando por separado en distintas ubicaciones. Lo mismo sucede en nuestros departamentos de Automatización, Telecomunicaciones o Sistemas de Información, que disponen de varios equipos trabajando simultáneamente, pero separados entre sí en todo momento para disminuir el riesgo de contagio. 

En el laboratorio, nuestros analistas continúan adoptando las medidas preventivas necesarias sin descuidar la calidad del agua, que va a seguir cumpliendo la normativa vigente. Además, en caso de ser preceptivo, suspenderemos el suministro de agua regenerada para que los analistas de esta área puedan dedicarse al control y vigilancia de la calidad de las aguas de consumo.

TELETRABAJO PARA CASI LA MITAD DE LA PLANTILLA

Al margen de estos mil compañeros que por las características particulares de sus funciones continúan trabajando sobre el terreno, aproximadamente la mitad de los empleados de Canal nos encontramos teletrabajando. En total, 1.350 personas que, siguiendo las recomendaciones de las autoridades, nos quedamos en casa sin dejar de lado nuestra labor de servicio público.

Aunque hemos cerrado nuestras oficinas comerciales, la atención al cliente no cesa. Queremos seguir atendiéndote lo mejor posible. Por tanto, si necesitas realizar cualquier tipo de gestión, puedes hacerlo en el teléfono gratuito 900 365 365, a través de oficinavirtual.canaldeisabelsegunda.es o enviando un correo electrónico a clientes@canaldeisabelsegunda.es

Cualquiera de estas vías de comunicación te será útil para, por ejemplo, avisarnos de una avería o incidencia en el suministro. Y es que nuestras brigadas de mantenimiento y conservación estarán dedicadas en exclusiva a la resolución de incidencias: roturas de tuberías, problemas en redes de saneamiento, etcétera. No se ejecutarán cortes de suministro, ni se leerán los contadores.

Sin duda, hablamos de medidas insólitas que buscan conjugar esa doble vertiente de responsabilidad y compromiso: con los profesionales de la compañía y con los ciudadanos de la Comunidad de Madrid. Vivimos una crisis sin precedentes que debe hacernos sacar lo mejor de nosotros mismos para, unidos, poder superarla. Para ello, recuerda la consigna fundamental: quédate en casa (salvo causa justificada) y lávate las manos con frecuencia. Tú pones el jabón; nosotros, el agua.

Si quieres más detalles sobre esta información puedes consultar el comunicado oficial con todas las medidas adoptadas por Canal



LA ESTATUA DESCONOCIDA DE MANZANARES EL REAL

LA ESTATUA DESCONOCIDA DE MANZANARES EL REAL

La escultura de esta enorme aguadora, realizada como homenaje al Marqués de Santillana y localizada en las inmediaciones de la presa, se trasladará a una ubicación más visible


La figura es obra del escultor madrileño Ramón Lapayese

Camuflada en la maleza, en el municipio madrileño de Manzanares El Real, apareció hace varias semanas una estatua de grandes dimensiones de lo que parecía ser una aguadora. ¿Desde cuándo estaba allí? ¿Quién, cuándo y por qué se había esculpido? 

Nuestros investigadores (compañeros del Área de Gestión Documental) no tardaron en hallar la respuesta. Descubrieron que la obra nació de la voluntad de la reverenda Cristina de la Cruz, que quería hacerle un homenaje a su padre, el Marqués de Santillana, por el centenario de su nacimiento.  

Aprobado el plan de erigir el monumento, se eligió por unanimidad una de las maquetas presentadas por el artista madrileño Ramón Lapayese. El presupuesto ascendía a 1.275.000 pesetas

La obra final fue construida y levantada a tiempo para que pudiera formar parte de los actos de inauguración de la nueva presa de Manzanares, programados para el día 14 de junio de 1971.  

Ahora, casi medio siglo después de haber sido esculpida, esta estatua tan característica volverá a ocupar un lugar visible en el paisaje madrileño: nos vamos a encargar de limpiarla y trasladarla desde su ubicación actual, escondida y camuflada entre encinas, a un enclave más acorde, en las inmediaciones de la presa, donde podrá lucir como merece. 

RAMÓN LAPAYESE

El escultor del monumento de la aguadora, Ramón Lapayese (Madrid 1928 – Miami 1994), fue hijo del también artista José Lapayese. Este vínculo familiar le condujo de manera precoz al taller de su progenitor, donde obtuvo su primera formación artística. A los 14 años ya había esculpido su primera obra. 

En 1970, le fue concedido el Premio Nacional de Escultura. Fruto de este reconocimiento, las administraciones públicas se fijaron en su trabajo y le encargaron la ejecución de algunas obras monumentales como la que recientemente se ha encontrado en las cercanías del embalse.  

En 1979, Lapayese realizó un monumento similar que ponía fin a los trabajos del trasvase Tajo - Segura y que servía de homenaje a la figura del ingeniero Lorenzo Pardo, precursor de la unidad hidrográfica de España y de la interconexión de ambas cuencas. En ambos grupos escultóricos, Lapayese combinó la monumentalidad y la geometría del hormigón con las figuras de bronce. 

El escultor se trasladó a Miami en 1984, donde falleció diez años después. Su obra más importante de este periodo fue un enorme Cristo que realizó para la catedral de Mérida, México. 

 

 



EL ERROR QUE COMETES DESPUÉS DE COCINAR CON ACEITE

EL ERROR QUE COMETES DESPUÉS DE COCINAR CON ACEITE

Un litro de aceite doméstico puede contaminar hasta mil litros de agua, por eso es fundamental saber cómo reciclarlo


Tirar el aceite por el fregadero favorece los atascos en la red de saneamiento de tu vivienda

El aceite es uno de los productos más usados en la cocina, sin embargo, ¿sabes qué hacer con él una vez usado? Si lo tiras por el fregadero, estás cometiendo un error que no solo perjudica al medio ambiente, sino que favorece los atascos en la red de saneamiento de tu vivienda. 

En efecto, esta mala práctica (muy habitual entre los españoles) supone un grave perjuicio medioambiental. Se calcula que dos tercios del aceite usado para cocinar acaban en las alcantarillas, lo que puede ocasionar obstrucciones en las tuberías y mayores problemas a la hora de acometer el tratamiento de las aguas residuales. Si tenemos en cuenta que cada español genera al año unos cuatro litros de aceite vegetal, estamos hablando de que solo en la Comunidad de Madrid unos 17 millones de litros de aceite acaban anualmente en el alcantarillado. 

El aceite contamina el agua con suma facilidad, pues basta apenas un litro de este líquido graso para impurificar mil litros de agua. Esto lo convierte en un residuo que es necesario reciclar con corrección. Pero ¿cómo debemos hacerlo? 

La opción más sencilla consiste en almacenar el líquido sobrante en una botella u otro recipiente para después llevarlo a un punto limpio (instalaciones municipales destinadas a la recogida selectiva de residuos de origen doméstico). Si hasta ahora no reciclabas el aceite por desgana o por desconocimiento de la ubicación de estos lugares de reciclaje, esto ya no es excusa, pues basta una simple búsqueda en internet para conocer la relación de puntos limpios de tu municipio.  

Además de evitar la contaminación del agua o la obstrucción de las tuberías, el aceite reciclado tiene varias salidas que permiten aprovecharlo en numerosas industrias como la química, la farmacéutica o la cosmética. De este modo, el aceite vegetal se puede convertir en biodiésel (un combustible sostenible) o puede utilizarse para producir jabón. 

 

 



QUÉ SON LAS BOLAS DE SOMBRA Y POR QUÉ MEJORAN LA CALIDAD DEL AGUA

QUÉ SON LAS BOLAS DE SOMBRA Y POR QUÉ MEJORAN LA CALIDAD DEL AGUA

Hemos recubierto dos zonas del embalse de Manzanares con 10.000 de estas bolas y hemos comprobado que no solo reducen la evaporación del agua, sino que también mejoran su calidad


Las bolas tienen 10 centímetros de diámetro y están parcialmente llenas de agua

Aunque pueden parecer bolas de un parque infantil, las llamadas shade balls no están pensadas para el entretenimiento. Nada que ver, de hecho. Se utilizan fundamentalmente como instrumento para mitigar la evaporación en balsas de riego.

Eso sí, estas bolas de sombra nacieron originariamente con un propósito muy distinto. En un principio, se empleaban en pequeños estanques cercanos a aeropuertos para evitar que las aves acuáticas merodeasen las pistas de despegue y aterrizaje. Por ese motivo, se las conocía como bird balls.

Las bolas, de 10 centímetros de diámetro y con una vida útil de 25 años, están fabricadas con polietileno de alta densidad, un material autorizado para entrar en contacto con el agua sin que presente ningún riesgo para la salud.  Con el fin de reforzar su estabilidad y evitar que salgan volando cuando sopla el viento, están parcialmente llenas  de agua.

Pues bien, en Canal hemos recubierto dos zonas del embalse de Manzanares con más de 10.000 de estas pelotas para comprobar sus efectos sobre la evaporación y sobre la calidad del agua.

¿Qué hemos observado en las zonas cubiertas por las bolas de sombra? En primer lugar, una clara disminución del crecimiento de algas, causada por la limitación de entrada de luz solar. Y como consecuencia de la menor productividad de algas, también hemos detectado una menor concentración de oxígeno disuelto y una mayor presencia de metales.

Lejos de lo que pueda parecer, esta alteración acarrea beneficios para las estaciones potabilizadoras de agua. Como explica David Galán, uno de los involucrados en el proyecto, “para una ETAP es preferible un incremento de metales frente al de algas, sobre todo cuando estas pueden dar lugar a compuestos que producen olor o biotoxinas”.

Teniendo en cuenta las repercusiones positivas de recubrir el agua con bolas de sombra, surge la pregunta del millón: ¿sería viable en Canal cubrir todo un embalse para reducir la evaporación y, a su vez, contribuir a una mejor calidad del agua?  Para David Galán, la respuesta no deja dudas: “A esa escala, no. En la Comunidad de Madrid no tendría sentido por su impacto ambiental, la excesiva fluctuación del nivel del agua en los embalses y el tremendo coste que supondría. No estamos hablando de depósitos o balsas aisladas”.

Sin embargo, nuestros expertos creen que las bolas sí serían rentables en las zonas circundantes a las torres de toma, de donde se capta el agua que posteriormente se deriva para el consumo. Aquí, el coste de implantación sería relativamente bajo y las shade balls contribuirían, presumiblemente, a reducir el gasto en reactivos químicos durante el proceso de tratamiento.

Infografía funcionamiento bolas de sombra dentro de una estructura llamada limnocorral



ASÍ HEMOS TEJIDO LA MAYOR RED DE TELECOMUNICACIONES DE LA COMUNIDAD DE MADRID

ASÍ HEMOS TEJIDO LA MAYOR RED DE TELECOMUNICACIONES DE LA COMUNIDAD DE MADRID

Además de permitir las telecomunicaciones de la empresa, nuestra red dispone de un ancho de banda excedente que presta servicios de comunicación a los servicios de emergencias


Nuestra red de fibra óptica alcanza los 893 kilómetros de longitud

A finales de los años 70, cuando prácticamente “todo era campo” en la gestión del ciclo integral de agua, en Canal de Isabel II empezamos a plantear nuevas vías de trabajo, y ya entonces comenzamos a desarrollar los primeros sistemas de telecontrol en el sector del agua. Todo aquello relacionado con el “tele” (telecontrol pero también telecomunicaciones) evolucionó rápido en nuestra empresa. Tanto fue así que, a día de hoy, somos la única compañía dedicada a la gestión del agua que dispone de una red propia de comunicaciones (la más grande de la Comunidad de Madrid).

Concretamente, disponemos de un sistema de telecomunicaciones que constituye el núcleo por el que se realizan todos los intercambios de información en la empresa, tanto en forma de voz como de datos. Este sistema nos permite conectar todos los emplazamientos de Canal en la Comunidad de Madrid en tiempo real, incluso los más alejados.

Hablamos de un sistema de alta fiabilidad y con una gran capacidad de transmisión de datos entre nuestras instalaciones. Usa diferentes tecnologías y sistemas de comunicación, como fibra óptica, enlaces de radio y otros equipamientos de última generación. En cifras, esta red de telecomunicaciones interconecta 451 puntos de la organización y los provee de servicios de voz, interconexión de ordenadores, telecontrol y seguridad. Asimismo, nuestra red de fibra óptica alcanza los 893 kilómetros de longitud y disponemos de 158 radioenlaces.

Además de permitir las telecomunicaciones en la empresa, nuestra tecnología dispone de un ancho de banda excedente que presta servicios de comunicación a los servicios de seguridad, emergencia y rescate de la Comunidad de Madrid (bomberos, BESCAM, agentes forestales, SUMMA, 112 y efectivos del Plan de Inclemencias Invernales). Esta red, más conocida como red Tetra, está diseñada para dar servicio ante cualquier situación crítica. Gracias a ella se consigue una mayor y mejor coordinación entre los servicios de emergencias, ya que se trata de un sistema más seguro y con mejores prestaciones. En la actualidad, la red Tetra consta de 113 estaciones de red de radiotelefonía móvil (trunking) y 5.316 terminales.

Algunos de estos emplazamientos se sitúan en parajes tan singulares como La Pedriza, enclave emblemático de la sierra madrileña. Allí disponemos de una estación de telecomunicaciones autónoma y videovigilada que permite dotar de la cobertura que no ofrece ningún operador móvil a los dispositivos Tetra de los servicios de emergencias. Como complemento a esta red de emergencias, también contamos con un sistema móvil que permite alcanzar aquellos puntos de cobertura donde la red de comunicaciones desplegada y la telefonía móvil convencional no llegan por cuestiones orográficas.

Detrás de esta enorme red propia se encuentra el Área de Telecomunicaciones, que desde hace más de 20 años, en colaboración con Canal de Comunicaciones Unidas, trabaja en la gestión de los sistemas de telecomunicaciones y realiza el control automatizado de multitud de procesos asociadas al ciclo integral del agua, desde la monitorización remota de depósitos y pozos a la gestión y localización de flotas de vehículos corporativos.

Y para ahondar en la labor que realizan, qué mejor que hacerlo de la mano de Rafael Martín Espiga, jefe del Área de Telecomunicaciones de Canal. ¡Dale al play!

 

 



NO APTA PARA TIQUISMIQUIS: EL AGUA QUE BEBEN LOS ASTRONAUTAS EN EL ESPACIO

NO APTA PARA TIQUISMIQUIS: EL AGUA QUE BEBEN LOS ASTRONAUTAS EN EL ESPACIO

En la Estación Espacial Internacional, el sudor o la orina se procesan a través de un increíble mecanismo que los convierte en agua apta para el consumo 


Cuando los tripulantes se duchan o lavan las manos, el agua sobrante no se pierde

¿Beberías tu propia orina en una situación de extrema necesidad? ¿Y si estuviese filtrada e impoluta? Son preguntas a las que los astronautas no pueden contestar con evasivas. 

En la Estación Espacial Internacional, la provisión inicial de agua está asegurada gracias a una especie de bolsas que los astronautas pueden llevar consigo en cada misión, pero a partir de ahí, la regeneración del líquido es la única opción para poder beber. 

Nada o casi nada se desperdicia. El sistema de reutilización recoge cada gota que se genera, independientemente de cuál sea su origen. Puede provenir de la respiración, el sudor o la orina. También los vapores, unidos a la humedad ambiental, son condensados y procesados a través de un increíble mecanismo que los convierte en agua apta para el consumo. Cuando los tripulantes se duchan o lavan las manos, el agua sobrante no se pierde, sino que vuelve al procesador para que se pueda usar posteriormente. 

Y sí, claro, de este sistema sale también el agua que beben. Aunque a muchos les pueda resultar desagradable, los astronautas que ya han pasado por ese proceso suelen comentar que, realmente, el agua purificada de la Estación Espacial sabe igual que la que pueden beber en sus casas. El único hándicap es superar el trámite psicológico de saber de dónde procede el líquido. El agua en el espacio no es apta para tiquismiquis. 

No obstante, lejos de lo que puedas pensar, el sistema de purificación de agua de la Estación Espacial Internacional es sumamente delicado y escrupuloso en el tratamiento. Incluso el agua que genera es más pura que la que sale por el grifo en muchas zonas del planeta. 

¿Y por qué es necesario y extraordinariamente útil este sistema de reutilización? Principalmente porque a 400 kilómetros de altura, mandar enormes bidones de agua cada dos por tres no es una solución viable. Además de por el peso, por el inasumible coste que supondría realizar los envíos.  

 

 

 

 



GESTIÓN DE LA PÉRDIDA DE AGUA O CÓMO HACER DE LA NECESIDAD VIRTUD

GESTIÓN DE LA PÉRDIDA DE AGUA O CÓMO HACER DE LA NECESIDAD VIRTUD

En un mundo donde el cambio climático está desafiando el futuro de nuestro entorno y nuestra sociedad, y coincidiendo con la celebración de COP25 en Madrid, encontrar soluciones que garanticen el suministro de agua a los ciudadanos pone a Canal de Isabel II bajo los focos


Hemos reducido las pérdidas reales a casi un tercio de la cantidad inicial

Los nuevos patrones de lluvia tienen un efecto primordial en el suministro de agua. Inevitablemente, esta nueva situación climatológica requiere un doble enfoque para poder continuar suministrando agua a una población en continuo crecimiento: en primer lugar, adoptando la economía circular en sector del agua, en particular mediante la recuperación de las aguas residuales tratadas como una nueva fuente de suministro; y, en segundo lugar, pero no menos importante, gestionando la demanda.

Esta gestión no debe concentrarse sólo en la demanda real, legítima, de consumo por parte de los ciudadanos, sino también se debe prestar especial atención a la parte de consumo de agua no deseado que debería desaparecer: las pérdidas de agua. Es tan importante este asunto que la International Water Association (IWA) ha decidido celebrar el 4 de diciembre, como el Día Mundial de la Pérdida de Agua (World Water Loss Day).

Según los datos de la propia IWA, las pérdidas anuales de agua ascienden a 346 billones de litros por día. Si pudiéramos reducir esta cantidad sólo en un 30 %, habría agua disponible para abastecer a unos 800 millones de personas.

En Canal de Isabel II, como empresa pública responsable de gestionar el ciclo integral del agua para 6,5 millones de personas en la región de Madrid, durante la última década hemos intensificado nuestra batalla contra el agua no registrada (ANR). Como resultado, hemos conseguido una disminución del 50 %, logrando así un nivel cercano a 10 litros por metro y día.

En términos generales, las pérdidas de agua se pueden dividir en dos tipos: por un lado, las pérdidas aparentes, que no son pérdidas de agua en sí mismas, sino que tienen un carácter fundamentalmente financiero. Y, por otro, las pérdidas reales, que representan tanto una pérdida financiera como real de agua, unido a la energía que se ha utilizado para tratarla y transportarla. En este sentido, consideramos que nuestro esfuerzo debería centrarse en este último tipo, especialmente si tenemos en cuenta el efecto combinado del cambio climático y el crecimiento de la población.

Como consecuencia, nos estamos esforzando por abordar el problema de las denominadas pérdidas reales. Como resultado, hemos logrado reducir su nivel a casi un tercio de la cantidad inicial, alcanzando y manteniendo un extraordinario nivel de un poco más de 2 litros por metro y día.

Este resultado se ha conseguido al haberse atajado desde varios puntos. Dado que nuestra red cuenta con unos 17.500 kilómetros de conducciones, la primera acción fue dividirla en partes más pequeñas, es decir, alrededor de 700 sectores. La monitorización del caudal mínimo nocturno, combinado con un conjunto integral de indicadores que combinan datos provenientes de distintos sistemas como SIG, CIS, AMS y SCADA, han dado excelentes resultados en la detección temprana de fugas en toda la red de distribución. Actualmente estamos tratando de mejorar la detección de fugas mediante la monitorización de la presión y el ruido dentro de los sectores, así como mediante el uso de métodos basados en imágenes de satélite.

Sin embargo, las fugas en las tuberías de transporte no deben pasarse por alto. Por esta razón, también estamos utilizando una combinación de técnicas de vanguardia, adaptadas a cada tipo de tubería y su criticidad, para detectar y reparar fugas en tuberías más grandes. Como ejemplo, las smart balls, los sistemas basados en ruido y la fibra óptica se están implementando o probando actualmente en toda nuestra red de transporte.

En definitiva, en Canal de Isabel II nos sumamos a esta importante iniciativa del IWA del Día Mundial de la Pérdida de Agua y para eso ofrecemos nuestro apoyo, compromiso y colaboración para seguir luchando contra este problema.

 

Firmado por: Javier Fernández, subdirector de Telecontrol.



EL VÁTER ESTÁ INFRAVALORADO: POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE

EL VÁTER ESTÁ INFRAVALORADO: POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE

Mil millones de personas en el mundo se ven obligadas a defecar al aire libre, una falta de higiene que acarrea la aparición de enfermedades que pueden ser mortales


El 19 de noviembre es el Día Mundial del Retrete

Qué gran invento el inodoro. Nos podrá parecer simple y habrá quien incluso lo subestime, sin embargo, su utilidad es innegable y, por desgracia, no en todos los lugares tienen la posibilidad de hacer sus necesidades en uno: no podemos negar que es una suerte tener en casa un cuarto de baño con su correspondiente retrete.

Según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud), 2.400 millones de personas en el mundo viven sin acceso a unos servicios de saneamiento de calidad. De entre ellos, 1.000 millones de personas no tienen más opción que defecar al aire libre. Es precisamente por esto que la ONU, en línea con el ODS 6, decidió crear el Día Mundial del Retrete, celebrado el 19 de noviembre. Su objetivo es que se tomen medidas para posibilitar que esos 2.400 millones de habitantes del mundo tengan acceso a un saneamiento decente.

Aunque parezca una exageración, no lo es: los retretes salvan vidas. Y es que la falta de higiene que supone deponer al aire libre provoca multitud de enfermedades, muchas de las cuales pueden llegar a ser mortales. Un solo gramo de heces humanas puede contener hasta diez millones de virus. No es de extrañar, pues, que en países donde carecen de inodoros adecuados la disentería, el cólera o las lombrices intestinales estén a la orden del día entre muchos de sus habitantes.

La falta de acceso a sanitarios pone en riesgo la salud de cientos de millones de personas, pero la solución a esta problemática va más allá de la construcción e instalación de letrinas en las zonas que carecen de ellas. El problema puede que no sea solo logístico sino cultural. Se trata de llevar letrinas apropiadas a quienes no las conocen, pero también de concienciarles acerca de la necesidad de hacer uso de ellas para minimizar la falta de higiene y evitar enfermedades.



¿CÓMO SABEMOS QUE LOS CONTADORES DE AGUA FUNCIONAN CORRECTAMENTE?

¿CÓMO SABEMOS QUE LOS CONTADORES DE AGUA FUNCIONAN CORRECTAMENTE?

En nuestro laboratorio de contadores, acreditado por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC), verificamos la precisión y fiabilidad de estos aparatos de medida


Un contador de agua nos puede ayudar a identificar fugas de agua en nuestra instalación interior

Cuando abrimos el grifo y el agua circula por el contador, este mide el volumen que ha pasado por él. Así, más tarde, los lectores puedan tomar nota del total de agua consumida por cada cliente, una acción que llevan a cabo de manera periódica.

En este sentido, los contadores de agua nos permiten conocer nuestro consumo individualizado y, por tanto, controlarlo mediante las pertinentes medidas de ahorro, haciendo un uso responsable de este recurso. Además del ahorro, los contadores de agua tienen otra importante función, que no es otra que la detección de fugas o averías en las tuberías de nuestra instalación (a veces pueden ser imperceptibles a simple vista). Y es que si el consumo de agua registrado en el dispositivo aumenta de forma considerable sin explicación alguna, el contador nos estará advirtiendo de que existe una anomalía en forma de filtración.

Para garantizar que el gasto que tenemos que asumir se ajusta al consumo real, es de vital importancia mantener nuestro contador en perfecto estado, incluso cambiarlo cuando quede deteriorado u obsoleto. Y es que como cualquier otro dispositivo de medición, los contadores de agua también pueden experimentar problemas en su funcionamiento.

En este contexto, entra en juego la labor de nuestro laboratorio de contadores, donde vigilamos y controlamos la calidad y fiabilidad de los contadores y caudalímetros de agua. Es decir, nos aseguramos de que todos los instrumentos utilizados para medir el volumen o caudal de agua lo hagan correctamente, con la mayor precisión posible.

Esta tarea, acreditada por la ENAC (Entidad Nacional de Acreditación), comprende varias fases (ensayo, calibración, certificación y verificación) y se efectúa tanto en el momento de su montaje como con visitas a los contadores ya instalados. Con ello, podemos examinar su grado de envejecimiento, a fin de garantizar la correcta medición del consumo de agua.

Por otro lado, las prestaciones que ofrece el laboratorio de contadores bien sirven para que terceros puedan realizar los ensayos pertinentes, que desde Canal podemos certificar mediante la emisión de los correspondientes informes de calidad. Es una faena que conoce de cerca nuestro compañero Víctor Martín, el ingeniero técnico responsable de este laboratorio.

Si te interesa ver cómo desarrolla su trabajo en esta peculiar instalación, dale al play del siguiente vídeo.