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TANQUES DE TORMENTAS: PROTECTORES DE LOS RÍOS

TANQUES DE TORMENTAS: PROTECTORES DE LOS RÍOS


Los tanques de tormentas cumplen un cometido esencial: almacenan las primeras aguas de lluvia y regulan su paso hacia las depuradoras

Estamos acostumbrados a que el agua precipite desde el cielo empapando las calles. Pero ¿dónde va a parar ese torrente que es absorbido por las alcantarillas? Por regla general, a las depuradoras. Pero en Madrid contamos, además, con un sistema que nos permite retener las aguas de lluvia en tanques de tormentas antes de que lleguen a las estaciones de depuración. 

Los tanques de tormentas son unos enormes depósitos subterráneos creados para almacenar las primeras aguas de lluvia, que además son las más contaminantes -más incluso que las aguas fecales- porque arrastran toda la suciedad acumulada en las calles y en el asfalto. De este modo, los tanques evitan que las depuradoras sobrepasen su caudal máximo y tengan que verter el excedente, sin tratar, a los cauces receptores.

En días de precipitaciones intensas, el agua se filtra a través de las alcantarillas, pero debido a su enorme volumen, no puede ser depurada inmediatamente. Por este motivo, estas aguas esperan en los tanques de tormentas hasta que deja de llover. Es entonces cuando se conducen gradualmente a las estaciones de depuración. Con ello, no solo se evita la contaminación de los ríos, sino que, además, se impiden posibles inundaciones y daños ambientales.

El agua se dirige a los tanques de tormentas a través de enormes colectores que pueden alcanzar los siete metros de diámetro, casi como los túneles del metro. Además, antes de llegar a los tanques, el agua pasa por una serie de filtros que permite retener elementos contaminantes sólidos como botellas de plástico u otro tipo de objetos. Muchos de los objetos sólidos que llegan hasta el hasta con el agua pluvial quedan acumulados en el fondo del mismo. Posteriormente se retiran mediante distintos sistemas de limpieza.

En Canal de Isabel II contamos con 65 tanques de tormentas que reservan el agua de las lluvias antes de ser tratada. Entre todos pueden almacenar 1,53 hectómetros cúbicos. Los dos mayores tanques de tormentas del mundo se encuentran igualmente en Madrid. Se trata de las instalaciones de Arroyofresno y Butarque. Cada uno puede almacenar hasta 400.000 metros cúbicos de agua, ocho veces más que el estanque de El Retiro.

Gracias a tanques de tormentas como estos, las primeras aguas de lluvia son retenidas en el subsuelo hasta que las depuradoras van teniendo capacidad para tratarlas. Una vez depurada, el agua puede ser vertida de nuevo a los ríos en las mejores condiciones sin que suponga una amenaza ecológica para el caudal. 

En este vídeo, podrás conocer la red de tanques de tormentas de la ciudad de Madrid y adentrarte en el interior del mayor de todos ellos: el de Arroyofresno. Además, podrás entender la enorme utilidad de estas colosales infraestructuras, que no solo protegen a ríos como el Manzanares, sino que también evitan inundaciones.

 

 


En Canal de Isabel II contamos con 65 tanques de tormentas que reservan el agua de las lluvias antes de ser tratada

SOLO EL PAPEL HIGIÉNICO PUEDE TIRARSE POR EL VÁTER

SOLO EL PAPEL HIGIÉNICO PUEDE TIRARSE POR EL VÁTER


A diferencia de lo que se indica en algunos envases, las toallitas húmedas no son desechables, por lo que, una vez usadas, su destino debe ser siempre la papelera o el cubo de basura

Las toallitas húmedas que se arrojan por el inodoro se han convertido en una de las principales amenazas para las redes de saneamiento, tanto generales como particulares. 

Si se tiran por el váter, acaban enmarañándose y ocasionando enormes tapones en colectores, arquetas o estaciones depuradoras, algo que debemos erradicar entre todos. La solución es sencilla: una vez usadas, hay que tirar las toallitas a la papelera o al cubo de basura. 

 

¿SABES POR QUÉ LAS TOALLITAS NUNCA DEBEN TIRARSE AL VÁTER?

EL INGRATO VIAJE DE UNA TOALLITA TIRADA AL INODORO

El viaje que emprende una toallita, junto al resto de residuos, cuando es arrojada por el inodoro, la lleva a pasar por las tuberías interiores de las viviendas, donde se pueden producir atascos, sobre todo si también se vierten, detergentes y otros elementos que contribuyen a que se formen acumulaciones de mayor volumen. Posteriormente, discurren por la red de alcantarillado y las instalaciones de bombeo de aguas residuales para llegar, finalmente, a las depuradoras.

El viaje de la toallita

Como ya hemos visto, su composición hace que tarden demasiado tiempo en deshacerse, a diferencia del papel higiénico, que al cabo de media hora se ha disuelto casi al cien por cien. Las toallitas, por el contrario, necesitan un par de días para deshacerse apenas un 36 %. Por eso, llegan prácticamente intactas a las depuradoras, acumulándose en las rejas de llegada a las EDAR y en las bombas, especialmente en época de lluvias. Desde allí, una vez retiradas, se llevan a los vertederos.

Este hábito puede causar serios daños no solo en instalaciones interiores de las viviendas y en infraestructuras hidráulicas, sino, por supuesto, en el medio ambiente, ya que las bombas que impulsan el agua residual dentro de las depuradoras pueden dejar de funcionar y, en un caso extremo, la planta podría quedar inoperativa. Además, los operarios que trabajan en estas instalaciones y en las redes de saneamiento se ven sometidos a riesgos laborales importantes cuando tienen que desatascar conducciones, bombas u otros elementos para garantizar su correcto funcionamiento.

TIRITAS, BASTONCILLOS, COMPRESAS, MASCARILLAS... TAMBIÉN A LA PAPELERA

Lamentablemente, no se trata solo de toallitas húmedas. Hay otros muchos residuos que acaban irresponsablemente en el retrete, en lugar de hacerlo en la papelera o el cubo de basura: tiritas, compresas, algodones, mascarillas, preservativos o bastoncillos son solo algunos ejemplos. La acumulación de todos ellos en las depuradoras, de donde hay que retirarlos, acaba engendrando una masa de residuos tan desagradable como la que se intuye en las fotografías.


 

Por tanto, hacer una correcta gestión de los residuos domésticos es indispensable. Si tenemos en cuenta que el año pasado llegaron a nuestras depuradoras unas 30.000 toneladas de residuos mojados, obtendremos que, de media, cada madrileño vierte anualmente por el váter casi 4 kilos; una cifra desorbitada.

En términos económicos, esa mala praxis con los residuos no desechables entraña unos costes estimados superiores a los 2 millones de euros al año. Y esto solo en la Comunidad de Madrid. A nivel nacional, según datos de la Asociación Española de Abastecimiento de Aguas (AEAS), la retirada de estos vertidos supone un sobrecoste de 200 millones de euros. 

Al coste económico cabe añadir el impacto que generan estos residuos en el medio ambiente, pues los microplásticos que contienen (principalmente los bastoncillos) pueden fragmentarse, traspasar los filtros de las depuradoras y llegar a contaminar nuestros ríos y las especies que viven en ellos. Igualmente, como anticipábamos al principio, la acumulación de estos residuos no deseados puede dejar fuera de servicio las depuradoras y provocar que el agua vuelva a los cauces sin ser tratada. En manos de todos está evitar que esto suceda.

En definitiva, es importante que tomemos conciencia de esta problemática para poder combatirla. Se trata de seguir los consejos de Matilda y recordar que por el váter únicamente se deben depositar tres cosas: orina, heces y papel higiénico. Por sus siglas en inglés –pee, poo and paper– a esta regla se le conoce internacionalmente como la triple P o PPP

 



ASÍ FUNCIONA UNA ESTACIÓN DE TRATAMIENTO DE AGUA POTABLE

ASÍ FUNCIONA UNA ESTACIÓN DE TRATAMIENTO DE AGUA POTABLE


¿Sabes lo que ocurre antes de que el agua llegue a los grifos de nuestro hogar? Por muy buena que sea su calidad en el origen, necesita ser debidamente tratada antes de que podamos beberla

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que un agua sea considerada potable debe cumplir los siguientes requisitos: no debe contener sustancias nocivas para la salud (contaminantes biológicos químicos o radiactivos), debe tener una proporción adecuada de gases y de sales minerales disueltas y, lo que todo podemos percibir a simple vista, tiene que ser incolora, inodora e insípida

De acuerdo con estas premisas básicas, gran parte del agua dulce disponible en el planeta no se puede consumir sin antes pasar por un proceso de potabilización. Pero transformar el agua bruta procedente de los embalses y otras captaciones en agua apta para el consumo humano es una ardua tarea y conlleva una importante responsabilidad a nivel de salud y medioambiental. Esto se consigue a través de diferentes procesos que se llevan a cabo en las estaciones de tratamiento de agua potable (ETAP)

Sin embargo, en la Comunidad de Madrid contamos con un factor a nuestro favor pues, tanto las aguas superficiales (de los ríos, embalses) como las subterráneas (de acuíferos y pozos) que tratamos en Canal tienen, ya en origen, una excelente calidad. Esta calidad se ve incrementada en nuestras 14 ETAP, cuya capacidad de tratamiento anual y tecnología permiten tratar el agua procedente de cualquier fuente de suministro (diariamente son capaces de tratar 4,55 millones de metros cúbicos). 

Pero ¿cómo funcionan las plantas potabilizadoras? El tratamiento de las aguas se realiza mediante una serie de procesos encadenados que dependen de las características del agua a tratar. La secuencia más habitual del mismo es la siguiente: 

  • Preoxidación 

Introducción en el agua de un agente químico oxidante, capaz de eliminar cualquier materia que pueda oxidarse, tanto orgánica como inorgánica. 

  • Coagulación y floculación 

Mediante este proceso, se facilita la agrupación de las partículas responsables del color y la turbidez del agua. 

  • Decantación 

Con el agua casi en reposo y a través de la acción de la gravedad, se depositan en el fondo las partículas y agrupaciones formadas en el proceso anterior, formando un fango o lodo que se extrae para ser tratado posteriormente. Esto se realiza en lechos de secado en las plantas de tratamiento de fangos.  

  • Filtración 

Retención de las partículas que no pudieron ser extraídas en el proceso anterior haciendo pasar el agua por unos filtros. 

  • Neutralización 

Ajuste de la acidez del agua mediante reactivos químicos para evitar que corroa las tuberías. 

  • Desinfección final 

Con la adición de reactivos, normalmente cloro y amoniaco para formar cloraminas, se consigue eliminar los microorganismos que hayan podido sobrevivir a los procesos anteriores y se garantiza la calidad del agua durante todo el recorrido por la red de distribución. 

Gracias al efecto de estos tratamientos se obtiene un agua de la que muchos madrileños se sienten orgullosos, especialmente, por su excelente calidad, sabor y color

Además, en instalaciones como la ETAP de Navacerrada, capaz de tratar 86.000  m3/día, estos procesos de siempre conviven con otros de última generación como la reutilización de residuos a través de las planta de tratamiento de fangos o la colocación de bolas de sombra (shade balls) sobre el agua depositada en los decantadores. Aquí, todo gira en torno a la calidad del agua, la cual se mide en todo momento gracias al laboratorio de la planta, en el que se llevan a cabo controles de calidad y analíticas a lo largo de todas las etapas del proceso. Además, el buen funcionamiento de la planta está asegurado gracias al telecontrol, desde el que se vigila el correcto funcionamiento de esta y todas las instalaciones de tratamiento gestionadas por Canal. 

Esta esencial labor no sería posible sin el compromiso y profesionalidad de trabajadores como Emilio Arenasresponsable de Operación de las ETAP de La Jarosa y Navacerrada, o Alberto San Román, oficial operador de la ETAP de Navacerrada. Ambos son protagonistas de este vídeo, en el que se repasa la labor diaria que ejecutan junto con el resto de sus compañeros para mantener esta instalación en primera línea y vigilar de manera constante la calidad del agua.   


La mayor parte del agua dulce disponible en el planeta no se puede consumir sin antes pasar por un proceso de potabilización

REVISIÓN DE CONTADORES DE AGUA PARA EL CONTROL DEL CONSUMO Y LA DETECCIÓN DE AVERÍAS

REVISIÓN DE CONTADORES DE AGUA PARA EL CONTROL DEL CONSUMO Y LA DETECCIÓN DE AVERÍAS


Cada año, realizamos unas 30.000 visitas a fincas para conocer el estado de los conjuntos de medida

La Directiva Marco del Agua (DMA) establece un conjunto de actuaciones para asegurar la calidad del agua y promover un uso responsable que garantice la disponibilidad del recurso. Con tales fines, en Canal de Isabel II contamos con un modelo de gestión basado en un control exhaustivo a través de la medición de los volúmenes que se ingresan y se extraen de las redes de distribución, en cualquiera de las fases del ciclo integral del agua.

Los únicos instrumentos capaces de verificar esta trascendental labor de control, como premisa esencial para una adecuada gestión, son los contadores de agua. Estos dispositivos nos permiten conocer nuestro consumo individualizado y, por tanto, controlarlo mediante las pertinentes medidas de ahorro. Además, los contadores de agua tienen otra importante función, que no es otra que la detección de fugas o averías de agua (imperceptibles a simple vista) en las tuberías de nuestra instalación.

Mantener el contador de agua en perfecto estado es de vital importancia. Para ello, en Canal disponemos de un equipo de 35 profesionales cuyo trabajo se basa en comprobar el estado de estas instalaciones. Lo hacen mediante la colocación y revisión in situ de los contadores y del conjunto de la instalación. Cada año, realizan aproximadamente 30.000 visitas; unas 150 cada día.

Esta tarea, que cuenta con la certificación ENAC, comprende distintas funciones:

  • Realizar la inspección previa a la contratación del suministro con el objetivo de modificar o confirmar el trazado de la instalación de agua.

  • Comprobar el funcionamiento de los contadores de la finca.

  • Modificar las instalaciones: retranqueos, ampliaciones y reducciones de contadores.

  • Controlar las acometidas ejecutadas sin el preceptivo contrato de suministro, realizando el seguimiento de fraudes.

  • Examinar y verificar los datos relativos a todos los elementos de la acometida en una finca o en el conjunto de fincas de una urbanización, para actualizar el número total de abonados.

  • Verificar las instalaciones de agua tras una reclamación, realizando, a su vez, la comprobación de armarios, acometidas, contadores, etc.

En resumen, el Área de Inspección trabaja para promover las mejores prácticas en los procesos de instalación, vigilancia y verificación de los instrumentos de medida. Son ellos quienes visitan a los clientes para realizar estas inspecciones y, por tanto, quienes sirven de enlace entre la empresa y los madrileños. A este grupo de inspectores de fincas pertenece, desde hace 14 años, Javier Martínez, que en el siguiente vídeo nos explica de primera mano cómo es la importante tarea de la que hemos hablado en este post.

 

 


Mantener el contador de agua en perfecto estado es de vital importancia

LOS SUPERHÉROES DEL AGUA

LOS SUPERHÉROES DEL AGUA


Hoy más que nunca, necesitamos seres extraordinarios con la capacidad y determinación suficientes para hacer del mundo un lugar mejor. Personas conscientes del poder e importancia del agua

Puede que desde niño hayas sido fan de Spiderman, Batman o Superman y hayas soñado con emularlos, con tener superpoderes y vencer a malvados enemigos. Aunque sin capa ni telas de araña para trepar entre rascacielos, ha nacido una nueva saga de seres extraordinarios encargados de cuidar uno de los recursos más valiosos del planeta: el agua. Y lo mejor de todo: tú puedes ser uno de ellos.  

Desde Canal de Isabel II estamos reclutando a todo un batallón de valientes ciudadanos comprometidos con esta noble causa, cada vez más numerosa. Y también queremos contar contigo. No necesitarás máscaras ni trajes ceñidos a un cuerpo musculado, solo buena voluntad y disciplina. No es difícil: apenas con sencillos gestos cotidianos podrás convertirte en el mejor aliado del agua. 

Gestos como cerrar levemente la llave de paso, instalar economizadores en los grifos, emplear cisternas de doble descarga, ducharte en lugar de bañarte, poner la lavadora a carga completa o regar en el momento oportuno del día para evitar la evaporación. Y estos son solo algunos de los superpoderes que puedes exhibir. En realidad hay muchos más, que puedes descubrir aquí

Ahora más que nunca, la Tierra necesita seres extraordinarios que protejan el agua. Porque cuidando de este líquido, en el fondo, cuidamos de todo y de todos.

Sin embargo, no es esta una tarea que podamos realizar en solitario. Si queremos salir victoriosos, necesitamos contar con la fuerza de todos esos superhéroes y superheroínas que, en su día a día, demuestran poder cambiar el mundo. 

Únete a ellos y ayúdanos en esta misión tan importante para todos. ¡El poder está en tu mano! 



TÚ PONES EL JABÓN, NOSOTROS EL AGUA

TÚ PONES EL JABÓN, NOSOTROS EL AGUA


1.000 empleados de Canal trabajan presencialmente hoy para garantizar la continuidad de nuestros servicios, y otros 300 compañeros están preparados como retén

Como tantos otros compañeros, en estos días de absoluta excepcionalidad, inimaginables hace semanas, muchos estamos desarrollando nuestra labor habitual recluidos en nuestros hogares. Pero para garantizar un servicio esencial como el que prestamos, si cabe ahora más indispensable que nunca, no todas las tareas se pueden ejecutar a distancia. 

El estado de alarma y la propagación del Covid-19 nos han obligado a tomar medidas extraordinarias para proteger a nuestros profesionales y, a su vez, asegurar el suministro de agua a nuestros más de 6 millones de usuarios. Pese a la pandemia, el agua debe seguir saliendo por los grifos.

1.000 empleados de Canal trabajan hoy en la continuidad del abastecimiento y saneamiento sabiendo que otros 300 compañeros, también vitales en esta tarea, se encuentran aislados en sus domicilios para relevarlos en caso de que sea necesario. En la situación actual, ellos son más necesarios que nunca, por lo imprescindible de su tarea: mantener en funcionamiento nuestros embalses, estaciones de tratamiento, depuradoras o laboratorios.

En nuestro Centro de Control, otra de las instalaciones que debe permanecer operativa, contamos con tres grupos de trabajo que están actuando por separado en distintas ubicaciones. Lo mismo sucede en nuestros departamentos de Automatización, Telecomunicaciones o Sistemas de Información, que disponen de varios equipos trabajando simultáneamente, pero separados entre sí en todo momento para disminuir el riesgo de contagio. 

En el laboratorio, nuestros analistas continúan adoptando las medidas preventivas necesarias sin descuidar la calidad del agua, que va a seguir cumpliendo la normativa vigente. Además, en caso de ser preceptivo, suspenderemos el suministro de agua regenerada para que los analistas de esta área puedan dedicarse al control y vigilancia de la calidad de las aguas de consumo.

TELETRABAJO PARA CASI LA MITAD DE LA PLANTILLA

Al margen de estos mil compañeros que por las características particulares de sus funciones continúan trabajando sobre el terreno, aproximadamente la mitad de los empleados de Canal nos encontramos teletrabajando. En total, 1.350 personas que, siguiendo las recomendaciones de las autoridades, nos quedamos en casa sin dejar de lado nuestra labor de servicio público.

Aunque hemos cerrado nuestras oficinas comerciales, la atención al cliente no cesa. Queremos seguir atendiéndote lo mejor posible. Por tanto, si necesitas realizar cualquier tipo de gestión, puedes hacerlo en el teléfono gratuito 900 365 365, a través de oficinavirtual.canaldeisabelsegunda.es o enviando un correo electrónico a clientes@canaldeisabelsegunda.es

Cualquiera de estas vías de comunicación te será útil para, por ejemplo, avisarnos de una avería o incidencia en el suministro. Y es que nuestras brigadas de mantenimiento y conservación estarán dedicadas en exclusiva a la resolución de incidencias: roturas de tuberías, problemas en redes de saneamiento, etcétera. No se ejecutarán cortes de suministro, ni se leerán los contadores.

Sin duda, hablamos de medidas insólitas que buscan conjugar esa doble vertiente de responsabilidad y compromiso: con los profesionales de la compañía y con los ciudadanos de la Comunidad de Madrid. Vivimos una crisis sin precedentes que debe hacernos sacar lo mejor de nosotros mismos para, unidos, poder superarla. Para ello, recuerda la consigna fundamental: quédate en casa (salvo causa justificada) y lávate las manos con frecuencia. Tú pones el jabón; nosotros, el agua.

Si quieres más detalles sobre esta información puedes consultar el comunicado oficial con todas las medidas adoptadas por Canal


Frente al coronavirus, responsabilidad y compromiso para que el agua siga llegando a tu casa

LA ESTATUA DESCONOCIDA DE MANZANARES EL REAL

LA ESTATUA DESCONOCIDA DE MANZANARES EL REAL


La escultura de esta enorme aguadora, realizada como homenaje al Marqués de Santillana y localizada en las inmediaciones de la presa, se trasladará a una ubicación más visible

Camuflada en la maleza, en el municipio madrileño de Manzanares El Real, apareció hace varias semanas una estatua de grandes dimensiones de lo que parecía ser una aguadora. ¿Desde cuándo estaba allí? ¿Quién, cuándo y por qué se había esculpido? 

Nuestros investigadores (compañeros del Área de Gestión Documental) no tardaron en hallar la respuesta. Descubrieron que la obra nació de la voluntad de la reverenda Cristina de la Cruz, que quería hacerle un homenaje a su padre, el Marqués de Santillana, por el centenario de su nacimiento.  

Aprobado el plan de erigir el monumento, se eligió por unanimidad una de las maquetas presentadas por el artista madrileño Ramón Lapayese. El presupuesto ascendía a 1.275.000 pesetas

La obra final fue construida y levantada a tiempo para que pudiera formar parte de los actos de inauguración de la nueva presa de Manzanares, programados para el día 14 de junio de 1971.  

Ahora, casi medio siglo después de haber sido esculpida, esta estatua tan característica volverá a ocupar un lugar visible en el paisaje madrileño: nos vamos a encargar de limpiarla y trasladarla desde su ubicación actual, escondida y camuflada entre encinas, a un enclave más acorde, en las inmediaciones de la presa, donde podrá lucir como merece. 

RAMÓN LAPAYESE

El escultor del monumento de la aguadora, Ramón Lapayese (Madrid 1928 – Miami 1994), fue hijo del también artista José Lapayese. Este vínculo familiar le condujo de manera precoz al taller de su progenitor, donde obtuvo su primera formación artística. A los 14 años ya había esculpido su primera obra. 

En 1970, le fue concedido el Premio Nacional de Escultura. Fruto de este reconocimiento, las administraciones públicas se fijaron en su trabajo y le encargaron la ejecución de algunas obras monumentales como la que recientemente se ha encontrado en las cercanías del embalse.  

En 1979, Lapayese realizó un monumento similar que ponía fin a los trabajos del trasvase Tajo - Segura y que servía de homenaje a la figura del ingeniero Lorenzo Pardo, precursor de la unidad hidrográfica de España y de la interconexión de ambas cuencas. En ambos grupos escultóricos, Lapayese combinó la monumentalidad y la geometría del hormigón con las figuras de bronce. 

El escultor se trasladó a Miami en 1984, donde falleció diez años después. Su obra más importante de este periodo fue un enorme Cristo que realizó para la catedral de Mérida, México. 

 

 


La figura es obra del escultor madrileño Ramón Lapayese

EL ERROR QUE COMETES DESPUÉS DE COCINAR CON ACEITE

EL ERROR QUE COMETES DESPUÉS DE COCINAR CON ACEITE


Un litro de aceite doméstico puede contaminar hasta mil litros de agua, por eso es fundamental saber cómo reciclarlo

El aceite es uno de los productos más usados en la cocina, sin embargo, ¿sabes qué hacer con él una vez usado? Si lo tiras por el fregadero, estás cometiendo un error que no solo perjudica al medio ambiente, sino que favorece los atascos en la red de saneamiento de tu vivienda. 

En efecto, esta mala práctica (muy habitual entre los españoles) supone un grave perjuicio medioambiental. Se calcula que dos tercios del aceite usado para cocinar acaban en las alcantarillas, lo que puede ocasionar obstrucciones en las tuberías y mayores problemas a la hora de acometer el tratamiento de las aguas residuales. Si tenemos en cuenta que cada español genera al año unos cuatro litros de aceite vegetal, estamos hablando de que solo en la Comunidad de Madrid unos 17 millones de litros de aceite acaban anualmente en el alcantarillado. 

El aceite contamina el agua con suma facilidad, pues basta apenas un litro de este líquido graso para impurificar mil litros de agua. Esto lo convierte en un residuo que es necesario reciclar con corrección. Pero ¿cómo debemos hacerlo? 

La opción más sencilla consiste en almacenar el líquido sobrante en una botella u otro recipiente para después llevarlo a un punto limpio (instalaciones municipales destinadas a la recogida selectiva de residuos de origen doméstico). Si hasta ahora no reciclabas el aceite por desgana o por desconocimiento de la ubicación de estos lugares de reciclaje, esto ya no es excusa, pues basta una simple búsqueda en internet para conocer la relación de puntos limpios de tu municipio.  

Además de evitar la contaminación del agua o la obstrucción de las tuberías, el aceite reciclado tiene varias salidas que permiten aprovecharlo en numerosas industrias como la química, la farmacéutica o la cosmética. De este modo, el aceite vegetal se puede convertir en biodiésel (un combustible sostenible) o puede utilizarse para producir jabón. 

 

 


Tirar el aceite por el fregadero favorece los atascos en la red de saneamiento de tu vivienda

QUÉ SON LAS BOLAS DE SOMBRA Y POR QUÉ MEJORAN LA CALIDAD DEL AGUA

QUÉ SON LAS BOLAS DE SOMBRA Y POR QUÉ MEJORAN LA CALIDAD DEL AGUA


Hemos recubierto dos zonas del embalse de Manzanares con 10.000 de estas bolas y hemos comprobado que no solo reducen la evaporación del agua, sino que también mejoran su calidad

Aunque pueden parecer bolas de un parque infantil, las llamadas shade balls no están pensadas para el entretenimiento. Nada que ver, de hecho. Se utilizan fundamentalmente como instrumento para mitigar la evaporación en balsas de riego.

Eso sí, estas bolas de sombra nacieron originariamente con un propósito muy distinto. En un principio, se empleaban en pequeños estanques cercanos a aeropuertos para evitar que las aves acuáticas merodeasen las pistas de despegue y aterrizaje. Por ese motivo, se las conocía como bird balls.

Las bolas, de 10 centímetros de diámetro y con una vida útil de 25 años, están fabricadas con polietileno de alta densidad, un material autorizado para entrar en contacto con el agua sin que presente ningún riesgo para la salud.  Con el fin de reforzar su estabilidad y evitar que salgan volando cuando sopla el viento, están parcialmente llenas  de agua.

Pues bien, en Canal hemos recubierto dos zonas del embalse de Manzanares con más de 10.000 de estas pelotas para comprobar sus efectos sobre la evaporación y sobre la calidad del agua.

¿Qué hemos observado en las zonas cubiertas por las bolas de sombra? En primer lugar, una clara disminución del crecimiento de algas, causada por la limitación de entrada de luz solar. Y como consecuencia de la menor productividad de algas, también hemos detectado una menor concentración de oxígeno disuelto y una mayor presencia de metales.

Lejos de lo que pueda parecer, esta alteración acarrea beneficios para las estaciones potabilizadoras de agua. Como explica David Galán, uno de los involucrados en el proyecto, “para una ETAP es preferible un incremento de metales frente al de algas, sobre todo cuando estas pueden dar lugar a compuestos que producen olor o biotoxinas”.

Teniendo en cuenta las repercusiones positivas de recubrir el agua con bolas de sombra, surge la pregunta del millón: ¿sería viable en Canal cubrir todo un embalse para reducir la evaporación y, a su vez, contribuir a una mejor calidad del agua?  Para David Galán, la respuesta no deja dudas: “A esa escala, no. En la Comunidad de Madrid no tendría sentido por su impacto ambiental, la excesiva fluctuación del nivel del agua en los embalses y el tremendo coste que supondría. No estamos hablando de depósitos o balsas aisladas”.

Sin embargo, nuestros expertos creen que las bolas sí serían rentables en las zonas circundantes a las torres de toma, de donde se capta el agua que posteriormente se deriva para el consumo. Aquí, el coste de implantación sería relativamente bajo y las shade balls contribuirían, presumiblemente, a reducir el gasto en reactivos químicos durante el proceso de tratamiento.

Infografía funcionamiento bolas de sombra dentro de una estructura llamada limnocorral


Las bolas tienen 10 centímetros de diámetro y están parcialmente llenas de agua

SOLO EL PAPEL HIGIÉNICO PUEDE TIRARSE POR EL VÁTER Duplicado 1

SOLO EL PAPEL HIGIÉNICO PUEDE TIRARSE POR EL VÁTER


A diferencia de lo que se indica en algunos envases, las toallitas húmedas no son desechables, por lo que, una vez usadas, su destino debe ser siempre la papelera o el cubo de basura

Las toallitas húmedas que se arrojan por el inodoro se han convertido en una de las principales amenazas para las redes de saneamiento, tanto generales como particulares. Si se tiran por el váter, acaban enmarañándose y ocasionando enormes tapones en colectores, arquetas o estaciones depuradoras, algo que debemos erradicar entre todos. La solución es sencilla: una vez usadas, hay que tirar las toallitas a la papelera o al cubo de basura. 

 

¿SABES POR QUÉ LAS TOALLITAS NUNCA DEBEN TIRARSE AL VÁTER?

  • Porque no se desintegran bien en el agua. Esto es debido a su composición, una mezcla de fibras sintéticas que no se pueden disgregar.

  • Porque pueden ocasionar atascos en las tuberías de tu vivienda y en las redes de saneamiento. En el peor de los casos, pueden dejar inoperativas las depuradoras.

  • Porque aunque en algunos envases así se indique, no son biodegradables ni desechables; al menos no del todo. Si se acaban descomponiendo, no lo hacen en el tiempo que tardan en llegar a las estaciones de depuración.

  • Porque pueden causar importantes daños medioambientales, especialmente en los ecosistemas acuáticos, si acaban llegando a los ríos.

EL INGRATO VIAJE DE UNA TOALLITA TIRADA AL INODORO

El viaje que emprende una toallita, junto al resto de residuos, cuando es arrojada por el inodoro, la lleva a pasar por las tuberías interiores de las viviendas, donde se pueden producir atascos, sobre todo si también se vierten aceites, detergentes y otros elementos que contribuyen a que se formen acumulaciones de mayor volumen. Posteriormente, discurren por la red de alcantarillado y las instalaciones de bombeo de aguas residuales para llegar, finalmente, a las depuradoras.

El viaje de la toallita

Como ya hemos visto, su composición hace que tarden demasiado tiempo en deshacerse, a diferencia del papel higiénico, que al cabo de media hora se ha disuelto casi al cien por cien. Las toallitas, por el contrario, necesitan un par de días para deshacerse apenas un 36 %. Por eso, llegan prácticamente intactas a las depuradoras, acumulándose en las rejas de llegada a las EDAR y en las bombas, especialmente en época de lluvias. Desde allí, una vez retiradas, se llevan a los vertederos.

Este hábito puede causar serios daños no solo en instalaciones interiores de las viviendas y en infraestructuras hidráulicas, sino, por supuesto, en el medio ambiente, ya que las bombas que impulsan el agua residual dentro de las depuradoras pueden dejar de funcionar y, en un caso extremo, la planta podría quedar inoperativa. Además, los operarios que trabajan en estas instalaciones y en las redes de saneamiento se ven sometidos a riesgos laborales importantes cuando tienen que desatascar conducciones, bombas u otros elementos para garantizar su correcto funcionamiento.

TIRITAS, BASTONCILLOS, COMPRESAS, MASCARILLAS... TAMBIÉN A LA PAPELERA

Lamentablemente, no se trata solo de toallitas húmedas. Hay otros muchos residuos que acaban irresponsablemente en el retrete, en lugar de hacerlo en la papelera o el cubo de basura: tiritas, compresas, algodones, mascarillas, preservativos o bastoncillos son solo algunos ejemplos. La acumulación de todos ellos en las depuradoras, de donde hay que retirarlos, acaba engendrando una masa de residuos tan desagradable como la que se intuye en las fotografías.

  

Por tanto, hacer una correcta gestión de los residuos domésticos es indispensable. Si tenemos en cuenta que el año pasado llegaron a nuestras depuradoras unas 30.000 toneladas de residuos mojados, obtendremos que, de media, cada madrileño vierte anualmente por el váter casi 4 kilos; una cifra desorbitada. En términos económicos, esa mala praxis con los residuos no desechables entraña unos costes estimados superiores a los 2 millones de euros al año. Y esto solo en la Comunidad de Madrid. A nivel nacional, según datos de la Asociación Española de Abastecimiento de Aguas (AEAS), la retirada de estos vertidos supone un sobrecoste de 200 millones de euros. 

Al coste económico cabe añadir el impacto que generan estos residuos en el medio ambiente, pues los microplásticos que contienen (principalmente los bastoncillos) pueden fragmentarse, traspasar los filtros de las depuradoras y llegar a contaminar nuestros ríos y las especies que viven en ellos. Igualmente, como anticipábamos al principio, la acumulación de estos residuos no deseados puede dejar fuera de servicio las depuradoras y provocar que el agua vuelva a los cauces sin ser tratada. En manos de todos está evitar que esto suceda.

En definitiva, es importante que tomemos conciencia de esta problemática para poder combatirla. Se trata de recordar que por el váter únicamente se deben depositar tres cosas: orina, heces y papel higiénico. Por sus siglas en inglés –pee, poo and paper– a esta regla se le conoce internacionalmente como la triple P o PPP. 

Recuerda la regla de la triple P: al váter, solo papel, pipí y popó



TELECONTROL Y COMUNICACIONES: CLAVES PARA LA GESTIÓN HIDRÁULICA

TELECONTROL Y COMUNICACIONES: CLAVES PARA LA GESTIÓN HIDRÁULICA


Hace algo más de cuarenta años, Canal de Isabel II se embarcó en los sistemas de telecontrol, mucho antes que cualquier otra compañía dedicada al abastecimiento de agua

En torno a 1995 Canal de Isabel II comenzó a trabajar en el desarrollo de sistemas de telecontrol para la gestión del ciclo integral del agua hasta convertirse hoy en día en la única empresa dedicada a la gestión del agua en la Comunidad de Madrid que dispone de una red propia de comunicaciones (la más grande de la región).

Concretamente, disponemos de un completo sistema de telecontrol y comunicaciones que constituye el núcleo por el que se realizan todos los intercambios de información en la empresa, tanto en forma de voz como de datos, permitiendo conectar todos los emplazamientos de Canal en la Comunidad de Madrid (los embalses, plantas potabilizadoras, depósitos, etc.) y conocer en tiempo real la situación hidráulica de las infraestructuras de abastecimiento y saneamiento, el estado de la calidad de las aguas, las captaciones de aguas subterráneas y otros parámetros. Hablamos de un sistema de alta fiabilidad y con una gran capacidad de transmisión de datos entre nuestras instalaciones usando diferentes tecnologías y sistemas de comunicación como fibra óptica, enlaces de radio y otros equipamientos de última generación. En cifras, esta red de telecomunicaciones interconecta 451 sedes de Canal y las provee de servicios de voz, interconexión de ordenadores, telecontrol y seguridad. Además, nuestra red de fibra óptica alcanza los 893 kilómetros y disponemos de 158 radioenlaces.

Nuestra tecnología al servicio de la seguridad y la salud de los ciudadanos de la Comunidad de Madrid: Proyecto TETRA

Amén de permitir las telecomunicaciones de la empresa, nuestra tecnología dispone de un ancho de banda excedente que presta servicios de comunicación a los servicios de seguridad, emergencia y rescate de la Comunidad de Madrid (bomberos, BESCAM, agentes forestales, SUMMA, 112 y efectivos del Plan de Inclemencias Invernales). Esta red, más conocida como red Tetra, está diseñada para dar servicio ante cualquier situación crítica, consiguiendo una mayor y mejor coordinación entre los servicios de emergencia de la Comunidad de Madrid, ya que se trata de un sistema más seguro, de mayor calidad, tiene más prestaciones que el sistema actual y aporta continuidad en las comunicaciones. En la actualidad, la red Tetra consta de 113 estaciones de red de radiotelefonía móvil (trunking) digital y 5.316 terminales.

Algunos de estos emplazamientos se sitúan en parajes tan singulares como La Pedriza, el emblemático enclave de la sierra madrileña, donde disponemos de una estación de telecomunicaciones autónoma y videovigilada, permite dotar de la cobertura que no ofrece ningún operador móvil a los dispositivos TETRA de los servicios de emergencia, cobertura imprescindible para coordinar cualquier operativo de urgencia en la zona. 

No en vano, como complemento a esta red de emergencias y gracias a la amplia y óptima ubicación geográfica de los emplazamientos de comunicación de Canal, se cuenta con un sistema móvil, que permite alcanzar aquellos puntos de cobertura donde la red de comunicaciones desplegada y la telefonía móvil convencional no alcanzan por cuestiones orográficas y llevar la conexión incluso a los enclaves más remotos, como este de Somosierra, donde tuvo lugar el despliegue que se muestra en el vídeo. De forma rápida – en menos de 30 minutos - esta red se conectada vía satélite enlazando con la red de Canal. De esta forma, en cualquier situación de emergencia o momento crítico, podemos hacer un despliegue de la red y tener en esa zona las infraestructuras de comunicación que se puedan demandar en ese momento.

Detrás de esta enorme red de telecomunicaciones se encuentra el equipo del Área de Telecomunicaciones que, desde hace más de 20 años, en conjunto con la filial Canal de Comunicaciones Unidas, trabaja en la gestión de las tareas de gestión de los sistemas de telecomunicaciones y realiza el control automatizado de procesos aplicados a la gestión de sus instalaciones asociadas al ciclo integral del agua (desde monitorización remota de depósitos y pozos a la gestión y localización de flotas de vehículos), así como del sistema de Radiotelefonía Móvil Digital. Haz clic en el siguiente vídeo y descubre de la mano de Rafael Martín Espiga, jefe del Área de Telecomunicaciones, cómo es la importante tarea que de la que hemos hablado en este post.

 


La red Tetra consta de 113 estaciones trunking y 5.316 terminales

NO APTA PARA TIQUISMIQUIS: EL AGUA QUE BEBEN LOS ASTRONAUTAS EN EL ESPACIO

NO APTA PARA TIQUISMIQUIS: EL AGUA QUE BEBEN LOS ASTRONAUTAS EN EL ESPACIO


En la Estación Espacial Internacional, el sudor o la orina se procesan a través de un increíble mecanismo que los convierte en agua apta para el consumo 

¿Beberías tu propia orina en una situación de extrema necesidad? ¿Y si estuviese filtrada e impoluta? Son preguntas a las que los astronautas no pueden contestar con evasivas. 

En la Estación Espacial Internacional, la provisión inicial de agua está asegurada gracias a una especie de bolsas que los astronautas pueden llevar consigo en cada misión, pero a partir de ahí, la regeneración del líquido es la única opción para poder beber. 

Nada o casi nada se desperdicia. El sistema de reutilización recoge cada gota que se genera, independientemente de cuál sea su origen. Puede provenir de la respiración, el sudor o la orina. También los vapores, unidos a la humedad ambiental, son condensados y procesados a través de un increíble mecanismo que los convierte en agua apta para el consumo. Cuando los tripulantes se duchan o lavan las manos, el agua sobrante no se pierde, sino que vuelve al procesador para que se pueda usar posteriormente. 

Y sí, claro, de este sistema sale también el agua que beben. Aunque a muchos les pueda resultar desagradable, los astronautas que ya han pasado por ese proceso suelen comentar que, realmente, el agua purificada de la Estación Espacial sabe igual que la que pueden beber en sus casas. El único hándicap es superar el trámite psicológico de saber de dónde procede el líquido. El agua en el espacio no es apta para tiquismiquis. 

No obstante, lejos de lo que puedas pensar, el sistema de purificación de agua de la Estación Espacial Internacional es sumamente delicado y escrupuloso en el tratamiento. Incluso el agua que genera es más pura que la que sale por el grifo en muchas zonas del planeta. 

¿Y por qué es necesario y extraordinariamente útil este sistema de reutilización? Principalmente porque a 400 kilómetros de altura, mandar enormes bidones de agua cada dos por tres no es una solución viable. Además de por el peso, por el inasumible coste que supondría realizar los envíos.  

 

 

 

 


Cuando los tripulantes se duchan o lavan las manos, el agua sobrante no se pierde

GESTIÓN DE LA PÉRDIDA DE AGUA O CÓMO HACER DE LA NECESIDAD VIRTUD

GESTIÓN DE LA PÉRDIDA DE AGUA O CÓMO HACER DE LA NECESIDAD VIRTUD


En un mundo donde el cambio climático está desafiando el futuro de nuestro entorno y nuestra sociedad, y coincidiendo con la celebración de COP25 en Madrid, encontrar soluciones que garanticen el suministro de agua a los ciudadanos pone a Canal de Isabel II bajo los focos

Los nuevos patrones de lluvia tienen un efecto primordial en el suministro de agua. Inevitablemente, esta nueva situación climatológica requiere un doble enfoque para poder continuar suministrando agua a una población en continuo crecimiento: en primer lugar, adoptando la economía circular en sector del agua, en particular mediante la recuperación de las aguas residuales tratadas como una nueva fuente de suministro; y, en segundo lugar, pero no menos importante, gestionando la demanda.

Esta gestión no debe concentrarse sólo en la demanda real, legítima, de consumo por parte de los ciudadanos, sino también se debe prestar especial atención a la parte de consumo de agua no deseado que debería desaparecer: las pérdidas de agua. Es tan importante este asunto que la International Water Association (IWA) ha decidido celebrar el 4 de diciembre, como el Día Mundial de la Pérdida de Agua (World Water Loss Day).

Según los datos de la propia IWA, las pérdidas anuales de agua ascienden a 346 billones de litros por día. Si pudiéramos reducir esta cantidad sólo en un 30 %, habría agua disponible para abastecer a unos 800 millones de personas.

En Canal de Isabel II, como empresa pública responsable de gestionar el ciclo integral del agua para 6,5 millones de personas en la región de Madrid, durante la última década hemos intensificado nuestra batalla contra el agua no registrada (ANR). Como resultado, hemos conseguido una disminución del 50 %, logrando así un nivel cercano a 10 litros por metro y día.

En términos generales, las pérdidas de agua se pueden dividir en dos tipos: por un lado, las pérdidas aparentes, que no son pérdidas de agua en sí mismas, sino que tienen un carácter fundamentalmente financiero. Y, por otro, las pérdidas reales, que representan tanto una pérdida financiera como real de agua, unido a la energía que se ha utilizado para tratarla y transportarla. En este sentido, consideramos que nuestro esfuerzo debería centrarse en este último tipo, especialmente si tenemos en cuenta el efecto combinado del cambio climático y el crecimiento de la población.

Como consecuencia, nos estamos esforzando por abordar el problema de las denominadas pérdidas reales. Como resultado, hemos logrado reducir su nivel a casi un tercio de la cantidad inicial, alcanzando y manteniendo un extraordinario nivel de un poco más de 2 litros por metro y día.

Este resultado se ha conseguido al haberse atajado desde varios puntos. Dado que nuestra red cuenta con unos 17.500 kilómetros de conducciones, la primera acción fue dividirla en partes más pequeñas, es decir, alrededor de 700 sectores. La monitorización del caudal mínimo nocturno, combinado con un conjunto integral de indicadores que combinan datos provenientes de distintos sistemas como SIG, CIS, AMS y SCADA, han dado excelentes resultados en la detección temprana de fugas en toda la red de distribución. Actualmente estamos tratando de mejorar la detección de fugas mediante la monitorización de la presión y el ruido dentro de los sectores, así como mediante el uso de métodos basados en imágenes de satélite.

Sin embargo, las fugas en las tuberías de transporte no deben pasarse por alto. Por esta razón, también estamos utilizando una combinación de técnicas de vanguardia, adaptadas a cada tipo de tubería y su criticidad, para detectar y reparar fugas en tuberías más grandes. Como ejemplo, las smart balls, los sistemas basados en ruido y la fibra óptica se están implementando o probando actualmente en toda nuestra red de transporte.

En definitiva, en Canal de Isabel II nos sumamos a esta importante iniciativa del IWA del Día Mundial de la Pérdida de Agua y para eso ofrecemos nuestro apoyo, compromiso y colaboración para seguir luchando contra este problema.

 

Firmado por: Javier Fernández, subdirector de Telecontrol.


Hemos reducido las pérdidas reales a casi un tercio de la cantidad inicial

EL VÁTER ESTÁ INFRAVALORADO: POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE

EL VÁTER ESTÁ INFRAVALORADO: POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE


Mil millones de personas en el mundo se ven obligadas a defecar al aire libre, una falta de higiene que acarrea la aparición de enfermedades que pueden ser mortales

Qué gran invento el inodoro. Nos podrá parecer simple y habrá quien incluso lo subestime, sin embargo, su utilidad es innegable y, por desgracia, no en todos los lugares tienen la posibilidad de hacer sus necesidades en uno: no podemos negar que es una suerte tener en casa un cuarto de baño con su correspondiente retrete.

Según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud), 2.400 millones de personas en el mundo viven sin acceso a unos servicios de saneamiento de calidad. De entre ellos, 1.000 millones de personas no tienen más opción que defecar al aire libre. Es precisamente por esto que la ONU, en línea con el ODS 6, decidió crear el Día Mundial del Retrete, celebrado el 19 de noviembre. Su objetivo es que se tomen medidas para posibilitar que esos 2.400 millones de habitantes del mundo tengan acceso a un saneamiento decente.

Aunque parezca una exageración, no lo es: los retretes salvan vidas. Y es que la falta de higiene que supone deponer al aire libre provoca multitud de enfermedades, muchas de las cuales pueden llegar a ser mortales. Un solo gramo de heces humanas puede contener hasta diez millones de virus. No es de extrañar, pues, que en países donde carecen de inodoros adecuados la disentería, el cólera o las lombrices intestinales estén a la orden del día entre muchos de sus habitantes.

La falta de acceso a sanitarios pone en riesgo la salud de cientos de millones de personas, pero la solución a esta problemática va más allá de la construcción e instalación de letrinas en las zonas que carecen de ellas. El problema puede que no sea solo logístico sino cultural. Se trata de llevar letrinas apropiadas a quienes no las conocen, pero también de concienciarles acerca de la necesidad de hacer uso de ellas para minimizar la falta de higiene y evitar enfermedades.


El 19 de noviembre es el Día Mundial del Retrete

CONTADORES DE AGUA, ESENCIALES PARA LO ESENCIAL

CONTADORES DE AGUA, ESENCIALES PARA LO ESENCIAL


Canal de Isabel II cuenta con un Laboratorio de Contadores acreditado por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) encargado de desarrollar actividades metrológicas sobre caudal de agua

Casi todos tenemos un contador en la entrada de nuestras casas para medir el consumo de agua potable y, posteriormente, poder pagar por ella. El planteamiento es muy sencillo. Cuando abrimos el grifo circula agua por el contador y éste mide y almacena el valor del volumen que ha pasado por él para que más tarde, y de manera periódica, el gestor pueda leerlo y hacer la factura pertinente en función de los metros cúbicos gastados.

En este sentido, los contadores de agua nos permiten conocer nuestro consumo individualizado y, por tanto, controlarlo mediante las pertinentes medidas de ahorro, haciendo un uso responsable de este recurso. Además del ahorro, los contadores de agua tienen otra importante función, que no es otra que la detección de aquellas fugas o averías de agua – imperceptibles a simple vista – en las tuberías de nuestra instalación. Si el consumo de agua registrado en el dispositivo aumenta de forma considerable sin explicación alguna, el contador nos está advirtiendo de que existe una anomalía.

Como garantes de que el uso del recurso es el adecuado y que las tarifas que tenemos que asumir se ajustan a la realidad del consumo de agua, es de vital importancia mantener nuestro contador en perfecto estado, mediante un correcto mantenimiento y el cambio de contadores deteriorados u obsoletos.

Ahora bien: como cualquier otro dispositivo de medición, los contadores de agua no son instrumentos perfectos y, una vez instalados, pueden registrar una cantidad de agua diferente a la que consumimos.

En este contexto, entra en juego la labor del laboratorio de contadores, encargado de vigilar y controlar la calidad de nuestros contadores de agua de forma permanente; es decir, de asegurar que todos los instrumentos utilizados para medir el volumen o caudal de agua miden correctamente. Esta tarea, acreditada por ENAC, comprende varias fases ensayo, calibración, certificación y verificación – y se efectúa tanto en el momento de su montaje como con visitas a los ya instalados. Con ello, se puede examinar su grado de envejecimiento, con el objetivo final de garantizar la correcta medición del consumo de agua que realizamos. Por otro lado, se ofrece el servicio a terceros para realizar cualquiera de los ensayos acreditados con la emisión del correspondiente informe de calidad. Este control garantiza muchos beneficios a los consumidores y usuarios, tanto desde el punto de vista de la gestión de las reclamaciones por parte de los usuarios a la entidad, como desde el punto de vista medioambiental.

Canal de Isabel II cuenta con un excelente servicio de medición y calibración de contadores y caudalímetros desde 1907. Hoy en día, esta labor es desempeñada en el Laboratorio de Contadores, de Majadahonda. Su responsable, el ingeniero técnico Víctor Martín, nos explica de primera mano en este vídeo en qué consiste la importante tarea de la que hemos hablado en este post.

 


Un contador de agua nos puede ayudar a identificar fugas de agua en nuestra instalación interior

¿SABES CÓMO SE CONTROLA UNA PRESA?

¿SABES CÓMO SE CONTROLA UNA PRESA?


El embalse de El Atazar, situado en la cuenca del río Lozoya, posee un sistema de auscultación de los más complejos existentes en las presas españolas

¿Qué se controla en una presa?

Existen una variedad de parámetros que ayudan a asegurar la vigilancia y control de estas grandes infraestructuras. Entre ellos se encuentra la auscultación –procedimiento por el cual se evalúa en qué condiciones se encuentra la infraestructura en todas las fases de su vida útil (proyecto, construcción, puesta en carga, explotación y puesta fuera de servicio) –. Este es, por tanto, un pilar fundamental en la gestión de la seguridad de las presas, acompañada de una vigilancia como complemento y de una inspección en la que se haga una observación al detalle de la misma.

Entre 1950 y 1990, en España se construyeron unas 700 presas. Hoy en día, el crecimiento del número de presas se ha frenado, en parte porque la mayoría ya están construidas. Ahora lo que toca es conservarlas, estudiar su comportamiento y analizar los cambios y posibles problemáticas, es un reto que asumimos de forma permanente en todas las presas de la Comunidad de Madrid.

Siguiendo esta teoría, el mantenimiento de estas infraestructuras en unas condiciones óptimas se realiza principalmente por nuestro personal a pie de las presas. Una labor periódica de equipo, en la que los oficiales de apoyo a red realizan las tareas de inspección y mantenimiento repartidos en tres turnos –mañana, tarde y noche–. Equipados con tablets, toman datos de la instrumentación instalada, en la que dependiendo del sensor, se alcanzan precisiones de hasta centésima de milímetro.

La seguridad de una presa depende fundamentalmente de hacer un buen diagnóstico, igual que cuando vamos al médico, para que nos apliquen un buen tratamiento. Y un buen diagnóstico se hace con una buena auscultación, con una buena vigilancia y con una buena inspección para comprobar si la infraestructura se comporta de acuerdo con lo previsto. En caso de detectar alguna anomalía, el equipo de oficiales de apoyo a red se encarga de informar al personal responsable de la presa para que desde allí puedan anticiparse en la toma de decisiones y adoptar las medidas de actuación correctas.

En la presa de El Atazar se toman un total de 175.000 datos anuales en 2.700 puntos de lectura. Estos datos se analizan diariamente comparando los movimientos medidos en la presa con los obtenidos por modelos matemáticos estadísticos. De esta forma, se garantiza el conocimiento del buen comportamiento de la estructura.

A este equipo de vigilancia pertenecen José Luis Valdominos, Pablo Martín y Jesús Miguel Rodríguez, cuya labor diaria en la presa de El Atazar te presentamos en este vídeo. En él explican de primera mano en qué consiste la importante tarea de la que hemos hablado en este post.

 


Cada año en la presa de El Atazar se toman un total de 175.000 datos en 2.700 puntos de lectura

10 COMPROMISOS CLAROS COMO EL AGUA DE MADRID

10 COMPROMISOS CLAROS COMO EL AGUA DE MADRID


Porque queremos ofrecer más soluciones para las necesidades de nuestros clientes, nos hemos comprometido a cumplir con diez puntos específicos en nuestra relación con ellos

Como clientes que somos de infinidad de servicios, cuando tenemos que realizar cualquier trámite con una empresa, desde los más sencillos hasta los realmente complejos, queremos primordialmente una cosa: conseguir aquello que buscamos. En su defecto, que nos proporcionen alternativas válidas o nos den explicaciones comprensivas y coherentes es algo que también valoramos desde nuestra perspectiva de usuarios.

Por eso, dándole la vuelta al calcetín, en Canal de Isabel II siempre intentamos ofrecer a nuestros clientes el trato que nos gusta recibir cuando nos ponemos los zapatos de usuarios (de cualquier otro servicio), y más aun teniendo en cuenta que el que nosotros prestamos es un servicio público esencial.

Para materializar ese espíritu de cercanía y comprensión, en línea con nuestros valores corporativos y con nuestra línea estratégica de reforzar el compromiso y la cercanía con nuestros usuarios, hemos adoptado recientemente «10 compromisos claros como el agua de Madrid», con los que queremos ofrecer más soluciones a sus necesidades y problemas.

Nuestros compromisos van desde las comunicaciones anticipadas respecto a cortes en el suministro, hasta la reducción de plazos en la instalación de las nuevas acometidas, pasando por las revisiones de facturas o el aplazamiento de los pagos, entre otros. En ciertos supuestos, además, el incumplimiento de alguno de estos compromisos generará una compensación económica en el usuario, que aplicaremos directamente mediante factura.

De esta forma, si el ciudadano considera que tiene derecho a una compensación, podrá reclamarla a través de los cauces de atención al cliente, ya sea telemáticamente en nuestra Oficina virtual o por teléfono, llamando al número gratuito 900 365 365.

Ante el desacuerdo en el cumplimiento de cualquiera de los compromisos, nuestros clientes tendrán derecho a ser atendidos en todos los casos. Y cuando presenten una reclamación, daremos respuesta a la misma en el plazo máximo de un mes. Además, si no estuvieran conformes con la resolución del caso, podrán elevar su reclamación ante la Junta Arbitral de Consumo de la Comunidad de Madrid, ya que también estamos adheridos a este sistema externo de arbitraje.

NUESTROS 10 COMPROMISOS

1. Cortes de suministro programados

Comunicaremos, con una antelación mínima de 24 horas y a través de diferentes medios, la intención de realizar una obra que implique un corte en el suministro de agua.

2. Información automática y personalizada

Comunicaremos de manera personalizada los cortes de suministro programados o fortuitos a aquellos usuarios que lo deseen. Lo haremos a través de SMS o correo electrónico.

3. Respuesta ante interrupciones del servicio

Atenderemos las necesidades básicas de agua de consumo en un máximo de 4 horas en caso de interrupción del servicio. Lo haremos mediante el suministro de agua embotellada u otro medio alternativo.

4. Avisos por calidad

Atenderemos todos los avisos relativos a la calidad del agua: informaremos de la naturaleza del problema y de su posible solución.

5. Nuevos suministros

Instalaremos las nuevas acometidas en un máximo de 10 días laborables desde la obtención de los permisos correspondientes, y compensaremos al cliente con 30 € por cada día de demora.

Si se trata de edificios que ya disponen de una instalación general, pondremos en servicio el suministro de agua en un máximo de 3 días laborables desde la fecha de contratación, y compensaremos al cliente con 30 € en caso de incumplimiento.

6. Fugas en instalaciones interiores

Revisaremos la factura y disminuiremos su importe en el caso de que se produzca un incremento notable del consumo como consecuencia de una avería en la instalación interior del cliente.

7. Tiempo de espera en la atención presencial

Atenderemos a los usuarios que acudan a nuestras oficinas comerciales garantizándoles que el tiempo de espera no superará los 10 minutos.

8. Reclamaciones

Informaremos a los clientes del estado de su reclamación en un plazo máximo de 5 días laborables. En caso de incumplimiento, les compensaremos con 30 € .

9. Acción social

Divulgaremos nuestra tarifa social por distintos medios y de forma continuada para que aumente el número de clientes con bonificación en su factura.

10. Aplazamiento del pago

Tramitaremos el 100 % de las solicitudes de aplazamiento de pago y notificaremos su resolución en 10 días laborables desde la fecha de solicitud. En caso de incumplimiento, compensaremos al cliente con 30 €.

 


En ciertos supuestos, el incumplimiento de alguno de estos compromisos generará una compensación económica en el usuario

ASÍ ANALIZAMOS LAS MUESTRAS DE AGUA NATURAL EN CANAL DE ISABEL II

ASÍ ANALIZAMOS LAS MUESTRAS DE AGUA NATURAL EN CANAL DE ISABEL II


Los análisis de la calidad del agua empiezan mucho antes de llegar a las estaciones de potabilización: ya en los propios embalses recogemos muestras de agua natural para luego examinarlas en los laboratorios

Sabemos que los madrileños son fans del agua del grifo y que valoran especialmente su calidad, sabor y color. Pero ¿cuál es el secreto? En primer lugar, contar con una geografía que ayuda. Nuestros embalses se encuentran en zonas graníticas que favorecen la baja salinidad del agua, por lo que su sabor resulta más agradable. Si a eso le añadimos un cuidado exquisito, el resultado es la combinación perfecta. No olvidemos que la vigilancia y el control de la calidad del agua son permanentes.

Los análisis de la calidad del agua empiezan mucho antes de llegar a las estaciones de potabilización. Ya en los propios embalses, profesionales de Canal se encargan de recoger muestras del agua natural para luego examinarlas en los laboratorios. Los análisis en origen permiten decidir de qué embalses y de qué profundidad es más conveniente derivar agua en cada momento, según la calidad.

La toma de muestras se realiza en puntos concretos de cada embalse, en una zona marcada por boyas que indican que, en ese punto, el embalse alcanza su máxima profundidad. Precisamente el hecho de poder recoger muestras a cualquier profundidad (incluso 100 metros por debajo de la superficie) permite realizar perfiles de la temperatura o la transparencia del agua, por ejemplo. Igualmente, con sondas de fluorescencia se comprueba si hay algas, cuántas y de qué tipo.

Aunque in situ pueden medirse algunos parámetros, el análisis de las muestras extraídas se completa en el laboratorio, donde los analistas examinan el agua a ciegas, sin saber de dónde procede ni quién la ha obtenido. Los análisis permiten conocer multitud de valores que ayudan a saber si el agua es óptima. Entre otros, se controla el fósforo, los nutrientes, el nitrógeno, el pH o las toxinas.

Cada uno de estos parámetros se estudia de manera independiente, de tal manera que el agua llega al laboratorio en frascos independientes, específicos para preservar el líquido y conocer con precisión cada valor. A los recipientes, de hecho, se les extrae todo el aire para que el oxígeno no altere las muestras.

En caso de detectar alguna anomalía en la observación, el equipo de analistas informa al personal de las estaciones potabilizadoras para que desde allí puedan anticiparse en la toma de decisiones. A este equipo de analistas pertenece Fernando Mazario, cuya labor diaria puedes conocer en este vídeo. En él explica de primera mano cómo es la importante tarea de la que hemos hablado en este post.

 


Podemos recoger muestras de agua natural incluso a 100 metros de profundidad

LA MOVILIDAD EN CANAL DE ISABEL II TAMBIÉN ES SOSTENIBLE

LA MOVILIDAD EN CANAL DE ISABEL II TAMBIÉN ES SOSTENIBLE


Nuestros vehículos eléctricos han recorrido desde su puesta en servicio la friolera de 630.000 kilómetros, una distancia equivalente a dar casi 16 vueltas a la Tierra por el ecuador

En un escenario de movilidad marcado por la crisis del motor diésel y el estancamiento del sector del automóvil, los coches eléctricos comienzan a abrirse paso animados, en parte, por las nuevas restricciones al vehículo tradicional (Madrid Central, protocolos anticontaminación, etc.). En los últimos meses, la matriculación de vehículos eléctricos e híbridos ha experimentado un repunte significativo. Aunque quizá sea prematuro hablar de un boom, el auge de los eléctricos es un hecho contrastado.

En Canal de Isabel II, este nuevo panorama no nos ha pillado por sorpresa, de hecho, incorporamos nuestros primeros vehículos eléctricos en 2013, cuando apenas había un par de modelos en el mercado y su autonomía no pasaba de los 100 kilómetros. Previendo el contexto de movilidad del futuro (hoy presente) adquirimos en aquel entonces nuestras 5 primeras unidades de coches eléctricos, a las que sumamos 24 turismos híbridos. Fue simplemente el comienzo de lo que estaba por venir.

En la actualidad, contamos ya con una flota de 69 vehículos eléctricos, compuesta mayoritariamente por turismos ligeros, pero también por furgonetas combi y de carga. Los desplazamientos realizados con estos vehículos ecoeficientes evitarán anualmente la emisión de unas 124 toneladas de CO2 a la atmósfera. Hasta ahora, han recorrido 630.000 kilómetros: una distancia equivalente a dar casi 16 vueltas a la Tierra por su ecuador. Con ello, hemos evitado la emisión de más de 72 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Estas cifras irán a más en 2020, cuando adjudiquemos el próximo contrato de renting. Para ese momento, prevemos disponer de 180 vehículos eléctricos, 12 vehículos híbridos, 53 de GLP (gas licuado del petróleo) y otros 10 que se moverán gracias al gas autogenerado en nuestras estaciones de depuración.

En este sentido, hemos instalado gasineras en las depuradoras de La Gavia, Viveros de la Villa y Butarque. Esta última, de más capacidad, está preparada incluso para abastecer a camiones y autobuses. Todas ellas permitirán suministrar biometano, un combustible 0 emisiones y con gran poder calorífico, a más de una veintena de vehículos diarios.

Por último, como consecuencia del crecimiento de nuestra flota de vehículos eléctricos y con el objetivo de poder utilizarlos en trayectos más largos, hemos instalado recientemente más de  200 puntos de recarga en 50 de nuestras instalaciones. Entre ellas se incluyen presas, depuradoras y centros de trabajo periféricos.

CÓMO GESTIONAMOS LA FLOTA DE VEHÍCULOS

A la hora de adquirir y gestionar nuestra flota de vehículos, nos ajustamos a las demandas concretas de cada equipo, para así garantizar la movilidad de todo nuestro personal. Lo hacemos asegurándonos de que los vehículos no se infrautilicen. De este modo, asignamos a cada centro de trabajo un número de vehículos acorde a sus necesidades. Como los coches están arrendados, cada vez que vence un contrato, renovamos la flota en función de las nuevas exigencias de movilidad de los servicios.

Además, contamos en nuestras oficinas centrales con un pool de vehículos, es decir, un pequeño parque móvil a disposición de los empleados, que pueden solicitar los coches bajo demanda para su uso durante un momento concreto del día o la semana, siempre que lo requieran por cuestiones de trabajo.

Este parque de vehículos está diseñado para que tenga una eficiencia de uso de entre el 80 % y el 90 %, que coincide con las ratios que aplican las compañías de alquiler para rentabilizar su inversión.


Hemos instalado más de  200 puntos de recarga en 50 de nuestras instalaciones

AGUA Y DEPORTE, UNA PAREJA INSEPARABLE

AGUA Y DEPORTE, UNA PAREJA INSEPARABLE


Una hidratación adecuada y constante resulta imprescindible no solo para mantener el equilibrio hídrico, sino también para evitar un agotamiento excesivo cuando hacemos ejercicio

El agua tiene un papel fundamental en el transporte de los nutrientes que ingerimos hacia las células musculares, así como en su absorción, y es primordial en la eliminación de sustancias de desecho y en la lubricación de las articulaciones. Si no nos hidratamos convenientemente, podemos notar cansancio, dolor de cabeza, dificultad de concentración...

 

Una pérdida del 2 % de agua en nuestro cuerpo puede provocar una reducción del 20 % de nuestra energía y, si perdemos un 10 %, podríamos encontrarnos con mayores complicaciones. Por eso, nunca debemos esperar a tener sed para beber agua. De hecho, es aconsejable tomar un mínimo de 8 o 10 vasos al día. Esta recomendación, que todos debemos tener en cuenta, se convierte en imprescindible a la hora de practicar deporte.

 

Hacer deporte, sobre todo en verano, provoca una mayor pérdida de agua en nuestro cuerpo. La práctica de ejercicio aumenta nuestra temperatura corporal y la transpiración de agua en forma de sudor es uno de los mecanismos principales para refrigerarnos. Sin una hidratación conveniente, disminuirá nuestra resistencia física y nuestra fuerza muscular, y es posible que aumente la probabilidad de sufrir lesiones. Además, en un cuerpo deshidratado se pueden producir problemas físicos, desde calambres musculares hasta mareos, cuando no algo más grave. Por lo tanto, es evidente que una hidratación adecuada y constante resulta imprescindible no solo para mantener el equilibrio hídrico, sino también para evitar un agotamiento excesivo. 

 

Aunque ya todos sabemos que el mecanismo del que dispone nuestro organismo para avisar de que necesitamos agua es la sed, esta sensación se manifiesta con cierto retraso, cuando ya se ha producido una disminución del rendimiento. Es por ello que debemos beber entre 400 ml y 600 ml de agua unas dos o tres horas antes de realizar ejercicio, aun cuando no lo creamos necesario. De esta manera, contaremos con el tiempo suficiente para regular el líquido corporal total, retrasando los eventuales efectos perjudiciales de sufrir deshidratación durante la actividad física.

 

Teniendo en cuenta que la deshidratación compromete el trabajo muscular y, por tanto, nuestro rendimiento deportivo, durante la práctica de ejercicio procuraremos beber pequeñas cantidades a intervalos regulares para lograr un equilibrio hidroelectrolítico adecuado. En esta etapa, la cantidad de agua que se debe ingerir dependerá de diversos factores como el nivel de sudoración, la intensidad y duración del ejercicio, las condiciones medioambientales y la posibilidad de beber en función de la disciplina deportiva. 

 

Beber agua tras el ejercicio físico es igual de importante. En cada litro de sudor encontramos alrededor de 1,5 g de sal, que contiene 585 mg de sodio. Esta situación de pérdida de electrolitos provoca que nuestro rendimiento físico se vea afectado y que los músculos no respondan de la forma adecuada, lo que da lugar a calambres y deficiencias en la contratación muscular. En algunos casos, después de la práctica de ejercicio físico, añadir entre 1 y 1,5 g de sal por cada litro de agua ayuda al cuerpo en su proceso de recuperación tras el desgaste sufrido y asegura una completa hidratación. 

 

Por lo tanto, una buena hidratación es fundamental a la hora de practicar ejercicio. Y es que la ingesta adecuada de agua nos hará sentir con intensidad ese bienestar que intentamos conseguir cuando hacemos deporte.


No debemos esperar a tener sed para beber agua

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